JERUSALÉN.- Decenas de miles de israelíes salieron a las calles de diversas ciudades del país el domingo por la noche en un brote espontáneo de indignación, luego de que el primer ministro Benjamin Netanyahu despidió abruptamente a su ministro de Defensa por oponerse al plan de reforma judicial impulsado por el mandatario.
Manifestantes en Tel Aviv bloquearon una carretera y encendieron grandes hogueras, y la policía forcejeó con inconformes que se reunieron frente a la vivienda privada de Netanyahu en Jerusalén.
La agitación profundizó una crisis que se vive desde hace meses en torno al plan de Netanyahu de reformar al poder judicial, un plan que ha desatado protestas multitudinarias, ha generado nerviosismo entre los empresarios y exjefes de seguridad, y ha sido recibido con preocupación en Estados Unidos y otros países aliados.
El despido del ministro de Defensa Yoav Gallant es un indicio de que el primer ministro y sus aliados impulsarán con todas sus fuerzas el plan de reforma esta semana. Gallant había sido el primer alto integrante del Partido Likud en oponerse abiertamente a él, bajo el argumento de que las profundas divisiones que había provocado en el país amenazaban con debilitar a las fuerzas armadas.
En un breve comunicado, la oficina de Netanyahu indicó el domingo por la noche que el premier había echado a Gallant. Posteriormente Netanyahu tuiteó: “Todos debemos permanecer firmes en contra del rechazo”.
Decenas de miles de israelíes salieron a las calles en protesta tras el anuncio de Netanyahu, bloqueando la carretera Ayalon —la principal vía de tránsito de Tel Aviv_, transformándola en un mar azul y blanco de banderas israelíes y encendiendo una enorme hoguera en medio de ella.