CIUDAD DE GUATEMALA (AP) — El nuevo fiscal general de Guatemala destituyó el miércoles al polémico fiscal Rafael Curruchiche, quien fue denunciado por exoperadores de justicia y periodistas de utilizar su puesto para criminalizarlos por investigar la corrupción en el país centroamericano.
Acciones de la autoridad
Gabriel García Luna, quien tomó posesión el domingo, en sustitución de la sancionada exfiscal general Consuelo Porras, ordenó que la destitución sea inmediata. Un día antes, el nuevo fiscal ordenó liquidar la Fiscalía Especial Contra la Impunidad, que dirigía Curruchiche, con el argumento de que había perdido credibilidad.
Curruchiche era uno de los fiscales cercanos a Porras, ambos sancionados por más de 40 países por haber socavado la democracia y obstaculizado la lucha contra la corrupción en Guatemala.
Persecución y sanciones internacionales
Al ahora exfiscal también se le acredita haber impulsado una persecución penal contra el partido político Movimiento Semilla, con el cual llegó al poder el presidente Bernardo Arévalo e intentar detener su toma de posesión al solicitar a un juez cancelar al partido así como investigar un presunto fraude electoral, el cual no fue probado.
El martes las nuevas autoridades de la fiscalía también prohibieron a sus funcionarios y empleados públicos filtrar o divulgar, reproducir o difundir información institucional o de los procesos judiciales a su cargo mediante cualquier plataforma social, "que tengan por objeto beneficiar o perjudicar intereses políticos partidarios o de personas que desvirtúen el carácter objetivo... del Ministerio Público".
Curruchiche era uno de los fiscales que más usaba las redes sociales para hablar de los casos que llevaba. En sus publicaciones amenazaba o insultaba a gremios y personas. Uno de sus blancos más frecuentes era su antecesor, el reconocido exfiscal Juan Francisco Sandoval, actualmente exiliado, a quién constantemente llamaba corrupto.
Otra de las fiscales que también realizaba publicaciones con acusaciones, burlas o insultos era Cinthia Edelmira Monterroso Gómez, recordada por allanar la casa del reconocido periodista José Rubén Zamora y solicitar a un juez iniciar proceso legal contra ocho periodistas del extinto medio El Periódico por sus publicaciones sobre abusos de poder de jueces y fiscales.
Monterroso también está sancionada por varios países que le han prohibido la entrada a sus territorios por utilizar el sistema de justicia y la fiscalía para realizar amenazas e intimidación e interferir en un proceso policial o judicial en relación con casos graves de corrupción.