Incendios en Spokane destruyen cientos de viviendas y obligan a evacuar

Autoridades reportan 67.000 evacuados y continúan combatiendo incendios sin contener.

Algunos residentes regresaron el lunes a vecindarios devastados en el este del estado de Washington para encontrar sus casas destruidas por los incendios forestales que estallaron durante el fin de semana. En algunos casos, sólo las chimeneas seguían en pie.

Los incendios en Spokane y sus alrededores, la segunda ciudad más grande del estado, son algunos de los más destructivos en la historia de la entidad. Unas 700 estructuras quedaron destruidas —una cifra que se tiene previsto que aumente— y las órdenes de evacuación abarcaban a alrededor de 67.000 personas. La causa está siendo investigada.

"Cientos de personas perdieron sus hogares y granjas por completo, y muchas de ellas tienen prohibido regresar a sus casas o vecindarios mientras las cuadrillas continúan extinguiendo brasas humeantes", escribió la delegación congresional del estado en una solicitud al presidente Donald Trump que apruebe una declaratoria de emergencia.

Las llamas atravesaron caminos y ríos y han consumido alrededor de 32 kilómetros cuadrados (12,5 millas cuadradas) hasta el lunes. El cielo se llenó de humo y bruma. La llegada de vientos más calmados y temperaturas más bajas ayudó a los bomberos, pero se tiene previsto que el calor y las condiciones áridas regresen para mediados de la semana.

En un vecindario de Spokane se podían ver vehículos calcinados, un bote retorcido por el calor y contenedores de basura derretidos. Al otro lado de la calle, los jardines y casas quedaron intactos mientras los residentes continuaban usando mangueras o aspersores para regar sus propiedades.

Miriam y Daniel Sim, ambos de 76 años, regresaron al vecindario. Miriam se cubría la boca con la mano mientras observaba las ruinas de la casa donde habían vivido desde 2005.

"Es como una zona de guerra", dijo Miriam. " No hay nada que salvar".

"A nuestra edad, ¿queremos reconstruir?", se preguntó su esposo.

Sin reportes de muertos o heridos de gravedad

El cabo Mark Gregory, portavoz del Departamento de Policía del condado de Spokane, dijo que, en un principio, el condado recibió casi 300 reportes de personas desaparecidas, pero para el lunes la lista se había reducido a 14.

Las autoridades dijeron que esos reportes pendientes probablemente eran de personas que no habían estado en contacto desde que evacuaron, y no de personas que en realidad estuvieran desaparecidas o en peligro.

Los incendios no estaban contenidos en absoluto (0%), informó Courtney James, portavoz del Departamento de Recursos Naturales del estado de Washington.

El oeste de Estados Unidos ha registrado una enorme cantidad de incendios forestales que han puesto al límite la capacidad de las agencias federales, estatales y locales. En todo el estado se han consumido al menos 1.000 kilómetros cuadrados (390 millas cuadradas), mientras enfrenta una sequía severa y una escasa capa de nieve.

Las autoridades pidieron a la población que no vuele drones cerca de las zonas afectadas, asegurando que podría obligarlos a retrasar las operaciones aéreas de combate de incendios.

Viviendas, autos y pertenencias perdidos en las llamas

Angela y Wayde Deatherage, ambos de 49 años, evacuaron su residencia junto con su hijo poco después de las 3 de la tarde del sábado, llevando consigo algunos contenedores con fotos familiares y anillos heredados, pero no mucho más. Unos 30 minutos después, su cámara de seguridad empezó a enviar notificaciones del incendio al teléfono de Angela.

Wayde Deatherage regresó al anochecer. Se detuvo al final de la calle y llamó a su esposa: "Nuestra casa ya no existe".

Pero Deatherage no se quedó de brazos cruzados. Apuntaló una manguera en otra casa para rociar la propiedad. Esa casa sobrevivió.

La pareja regresó a su propiedad el domingo.

"Es sólo ceniza", dijo Angela Deatherage sobre la casa donde habían vivido desde hace casi 22 años. "Es como si nuestra casa se hubiera hundido en el sótano. Tantas personas lo perdimos todo".

Amigos y familiares de víctimas recurrieron a internet para pedir dinero, ropa y artículos de primera necesidad. Kory y MacKensie Aspaas estaban de paseo con sus hijos cuando ocurrió el desastre.

"Están regresando a la ciudad a una vida que quedó completamente borrada", dijo Kali Butler, amiga de la familia.

Las autoridades señalaron que entre los evacuados también había pacientes del hospital de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos.

Pastizales en llamas en partes de Idaho, Oregon y Utah

Spokane no era, ni de lejos, el único lugar que luchaba por contener los incendios.

La caída de un rayo provocó un incendio que ha consumido unos 1.370 kilómetros cuadrados (530 millas cuadradas en el oeste de Idaho y el este de Oregon, y la conflagración seguía creciendo el lunes. La zona alberga ranchos ganaderos, y las autoridades dijeron que el fuego amenaza más de 600 viviendas y 800 estructuras adicionales.

En el centro de Utah, un incendio aumentó cuatro veces su tamaño durante el fin de semana hasta alcanzar los 282 kilómetros cuadrados (casi 109 millas cuadradas) para la tarde del lunes. Más de 100 reses han muerto, según las fuerzas del orden.

Las autoridades informaron que los fuertes vientos contribuyeron a que las llamas saltaran las líneas de contención, pero que el avance hacia Fillmore — una localidad de unos 2.600 habitantes y sede del condado de Millard— se desaceleró. El domingo por la noche se ordenó la evacuación de la parte sur de la localidad, y los reclusos de la cárcel del condado fueron trasladados.

Spokane habilita un refugio para residentes afectados

En Spokane, unas 400 personas se alojaban en el principal centro de convenciones de la ciudad, el cual fue adaptado como albergue, informaron funcionarios.

Las Escuelas Públicas de Spokane abrieron el lunes un campamento gratuito de emergencia sin cita previa para niños. Los juicios en el condado de Spokane programados para esta semana se aplazaron para la semana del 10 de agosto.

Varios incendios de mayor tamaño continuaban ardiendo en zonas menos pobladas al noroeste de Spokane.