“El descubrimiento indica que existe el potencial de un ciclo silvestre para el zika en Brasil, como sucede con la fiebre amarilla", explicó Macio Lacerda, coordinador del estudio.
El virus del zika ya había sido detectado en macacos del estado de Ceará que vivían cerca de humanos, pero nunca como epidemia, lo que según los investigadores aumenta el riesgo de contagio y eventuales brotes entre humanos.
“Es un factor fundamental que se debe tener en cuenta por parte de los responsables de las políticas públicas y por el sector de la salud, así como por los desarrolladores de vacunas”, señaló el profesor Nikos Vasilaks, de la Universidad de Texas, en Estados Unidos.
La teoría actual señala que el zika apareció en monos de África, contagiando esporádicamente a humanos cuando el virus salía de zonas de bosque, pero cuando llegó a Asia el virus comenzó a circular solo entre humanos, como en el continente americano.
El virus del zika, que en 2015 provocó alerta en Brasil por sus potenciales efectos nocivos en fetos, puede ser usado para combatir tumores cerebrales en niños, según un estudio publicado este año que documentó los resultados del tratamiento en ratones a los que inyectaron dosis del virus purificado.
El Gobierno brasileño declaró en mayo de 2017 el fin de la emergencia nacional por el virus del zika, decretada en noviembre de 2015, después de una reducción drástica del número de infectados.