París, Fra.- La policía francesa detuvo el sábado a siete personas, incluidos dos supuestos organizadores de eventos, informó un fiscal, luego de que una fiesta clandestina realizada en la víspera de Año Nuevo atrajo a por lo menos 2.500 personas en el oeste de Francia pese a un toque de queda y otras restricciones implementadas por la pandemia de coronavirus.
El ministro del Interior, Gerald Darmanin, tuiteó que las acciones de la policía alrededor del sitio en Lieuron, en la región francesa de Bretaña, “condujeron al fin de la fiesta ilegal sin violencia” el sábado por la mañana, 36 horas después de su inicio.
El fiscal Philippe Astruc dijo que se había abierto una investigación por haber “puesto en peligro las vidas de otros”, por “violencia deliberada” contra los agentes de la policía y otros delitos relacionados con drogas. Los investigadores encontraron que los organizadores cobraron por ingresar a la fiesta y que hubo bastante suministro de drogas ilícitas, señaló Astruc.
Fiesteros de Francia y del extranjero se congregaron en un hangar de Lieuron el jueves en la noche para celebrar el nuevo año. Según las autoridades, los asistentes atacaron a la policía la primera noche, quemando un auto patrulla e hiriendo a varios con botellas y piedras.
Unas imágenes mostraron hileras de camiones y automóviles de los juerguistas abandonando la zona el sábado por la mañana.
La fiesta se celebró a pesar de que el país está bajo un toque de queda nocturno que busca disuadir a la gente de reunirse durante la pandemia.
Francia ha reportado más de 64.000 decesos relacionados con el virus.