WASHINGTON.- El proyecto del muro fronterizo impulsado por el expresidente Donald Trump podría perder gran parte de su financiamiento, así como el estatus prioritario que le permitió eludir regulaciones ambientales, según un plan del gobierno de Joe Biden anunciado el viernes.
Biden suspendió la construcción del muro cuando asumió la presidencia mientras su gobierno revisaba el proyecto. Eso molestó a republicanos en el Congreso que deseaban que continuara en un momento en que aumentaban las detenciones de migrantes a lo largo de la frontera sur.
El nuevo plan no cancela del todo el proyecto del muro, pero probablemente se encuentre con oposición en el Congreso, en donde muchos republicanos están ansiosos por promover un proyecto que está estrechamente relacionado con el expresidente.
Biden planea devolver más de 2.000 millones de dólares que el gobierno de Trump tomó del Pentágono para usarlos en la construcción del muro, y usar también otros fondos asignados por el Congreso para atender “problemas urgentes de vida, seguridad y ambientales” creados por el proyecto fronterizo. Asimismo, pide a los legisladores no proporcionar fondos adicionales para lo que el equipo de Biden cree que es un esfuerzo innecesario.
“Construir un enorme muro que abarque toda la frontera sur y le cueste miles de millones de dólares a los contribuyentes estadounidenses no es una solución seria ni un uso responsable de fondos federales”, dijo la Oficina de Administración y Presupuesto en un comunicado que describe el plan.
Durante décadas, el gobierno ha construido muros y otras barreras a lo largo de los 3.200 kilómetros de la frontera entre México y EU para eliminar algunas de las rutas más fáciles con las que los migrantes y otros evitan puntos de revisión. Donald Trump convirtió el tema en pieza central de su identidad política.
Trump prometió construir un muro “prácticamente impenetrable” e insistió en que México lo pagaría, algo que nunca sucedió. En lugar de eso, su gobierno asignó unos 15.000 millones de dólares mediante una combinación de partidas presupuestales aprobadas por el Congreso y de fondos del Pentágono y otras partes del gobierno.
El gobierno de Trump construyó aproximadamente 725 kilómetros (450 millas) de muro rápidamente gracias a que dispensó requisitos como revisiones ambientales y mediación.