Dinamarca cierra acuerdo para compensar a criadores de visones por sacrificio

Copenhague, Dinamarca (EFE).- El Gobierno socialdemócrata danés y varios partidos han alcanzado un acuerdo para compensar con hasta 18,800 millones de coronas (2,527 millones de euros) a los criadores de visones por el sacrificio obligado de los animales debido a una mutación de la covid-19.

Las autoridades danesas ordenaron en noviembre el sacrificio de todos sus visones (más de 15 millones) al hallar una cepa del virus que debilitaba la capacidad de crear anticuerpos y podía comprometer la eficacia de las futuras vacunas, e impusieron restricciones especiales temporales en la región donde se concentran las granjas.

El acuerdo, que se ha negociado durante dos meses, establece una indemnización al sector en función de los animales sacrificados cuya piel no pudo venderse, pérdida por ingresos hasta 2030 y otras variables. Abre además la posibilidad a reanudar la cría cuando finalice la prohibición actual en 2022.

"Se trata de una indemnización justa y razonable para que los criadores puedan salir adelante", declaró este martes a medios daneses el ministro de Finanzas en funciones, Morten Bødskov.

El cierre de las granjas de visones ha estado rodeado de polémica por la controversia sobre la legalidad de una orden emitida por el Gobierno para sacrificar a todos los animales, en lugar de limitar la medida a los infectados y los situados en un área próxima.

DIMISIÓN DE UN MINISTRO Y POLÉMICA MEDIOAMBIENTAL

El escándalo político se llevó por delante al ministro de Agricultura, Mogens Jensen, y provocó varias protestas por todo el país, apoyadas por la oposición de derecha.

La habilitación de dos fosas comunes en instalaciones militares para acelerar el sacrificio de los visones generó también polémica por los posibles efectos medioambientales y obligó al Gobierno a rectificar y ordenar que más de 4 millones de animales fueran desenterrados para ser incinerados posteriormente.

Dinamarca era una de los principales productores mundiales de pieles de visones, un sector que empleaba a unas 6,000 personas y que en 2019 generó unos ingresos de 2,500 millones de coronas (336 millones de euros).

La industria peletera danesa llevaba no obstante un tiempo en declive y en tres de los últimos cuatro años había presentado resultados deficitarios.

Las autoridades sanitarias dieron por extinta la mutación dos semanas después de ordenar el sacrificio de los visones y levantaron las últimas restricciones regionales decretadas en la zona más afectada.