DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su frustración el martes con aliados que no están dispuestos a hacer más para apoyar la campaña militar estadounidense contra Irán, diciéndoles que "vayan a conseguir su propio petróleo" mientras el conflicto en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz hacían que el precio promedio de la gasolina en Estados Unidos subiera por encima de 4 dólares por galón (1,05 dólares por litro).
Donald Trump y la campaña militar contra Irán
Horas después, Trump dijo que proteger el estrecho "no es asunto nuestro", y calculó que Estados Unidos terminará de atacar a Irán en dos o tres semanas. Añadió que Estados Unidos "no tendrá nada que ver con" lo que ocurra en el estrecho, y manifestó ante reporteros que la responsabilidad de mantener abierta la vital vía marítima recaerá en los países que dependen de ella.
"No hay razón para que nosotros hagamos esto", aseveró.
"Eso no es asunto nuestro. Eso será para Francia. Eso será para quien esté usando el estrecho", indicó Trump después de firmar una orden ejecutiva que pretende restringir el voto por correo.
La publicación en redes sociales se produjo después de que Estados Unidos atacara la ciudad iraní de Isfahán, provocando una enorme bola de fuego en el aire, y de que Teherán atacara un barco petrolero kuwaití en el golfo Pérsico.
Los ataques reflejaban la intensidad de la guerra más de un mes después de que Estados Unidos e Israel lanzaron sus primeros ataques. El conflicto ha dejado más de 3.000 muertos y causado importantes interrupciones en el suministro mundial de petróleo y gas natural, sacudiendo los mercados globales y elevando el costo de muchos productos básicos.
Trump, quien oscila entre insistir en que hay avances en las conversaciones diplomáticas con Irán y amenazar con ampliar la guerra, había compartido previamente imágenes del ataque en Isfahán.
Impacto en precios y reacciones de aliados
El control de Irán sobre el estrecho de Ormuz, la vía marítima que conduce fuera del golfo Pérsico y por la que se transporta una quinta parte del petróleo mundial en tiempos de paz, ha impulsado los precios globales del crudo, al igual que los ataques de Teherán contra infraestructura energética regional.
El precio spot del crudo Brent, el referente internacional, rondaba los 107 dólares por barril el martes, un alza de más del 45% desde que comenzó la guerra el 28 de febrero.
En una publicación en redes sociales, Trump arremetió contra aliados de Estados Unidos como Reino Unido y Francia que se han negado a entrar en una guerra sin un final claro y sobre la que no fueron consultados.
"Tendrán que aprender a luchar por ustedes mismos, Estados Unidos ya no estará ahí para ayudarlos, igual que ustedes no estuvieron ahí para nosotros. Irán ha sido, esencialmente, diezmado. La parte difícil ya está hecha. Vayan a conseguir su propio petróleo", escribió Trump.
Señaló en particular a Francia por no permitir que aviones que transportan suministros militares a Israel sobrevuelen territorio francés.
Francia ha permitido que la Fuerza Aérea estadounidense utilice la base de Istres porque tenía garantías de que sólo aterrizarían allí aviones no involucrados en llevar a cabo ataques.
Aliados de EEUU se niegan a involucrarse
España, que se ha convertido en el país europeo más crítico de la guerra, dijo el lunes que había cerrado su espacio aéreo a aviones estadounidenses involucrados en el conflicto.
Italia recientemente se negó a dar permiso para que activos militares estadounidenses utilicen la base aérea de Sigonella en Sicilia para una operación vinculada a la ofensiva, dijo un funcionario con conocimiento del asunto, confirmando un reporte de la prensa local. El funcionario habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a hablar públicamente.
El ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto, escribió en X que Italia todavía está permitiendo que Estados Unidos use sus bases, añadiendo que no ha habido un enfriamiento de las relaciones entre los dos países.
Secuestro de periodista en Irak y despliegue militar
Una periodista estadounidense fue secuestrada el martes en Bagdad, y las fuerzas de seguridad iraquíes están persiguiendo a sus captores, dijeron funcionarios iraquíes. La periodista fue identificada como la freelance Shelly Kittleson por Al-Monitor, uno de los medios de comunicación para los que trabajaba.
Un funcionario estadounidense culpó a la milicia iraquí Kataib Hezbollah, que goza del respaldo de Irán.
Dos autos estuvieron involucrados en el secuestro, uno de los cuales chocó, y una persona dentro fue detenida. Luego la periodista fue transferida a un segundo auto que huyó del lugar, según dos funcionarios de seguridad iraquíes que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a discutir públicamente el caso.
Dylan Johnson, subsecretario de Estado de Estados Unidos para asuntos públicos, dijo en X que el Departamento de Estado había "cumplido con nuestro deber de advertir a esta persona de las amenazas en su contra".
Un sospechoso con vínculos con Kataib Hizbollah fue detenido por las autoridades iraquíes, añadió Johnson.
Kittleson ha sido una periodista independiente de larga trayectoria en la región, informando extensamente desde Siria e Irak.
El portaaviones USS George H. W. Bush zarpó el martes desde Norfolk, Virginia, y está previsto que se dirija a Oriente Medio, dijeron dos funcionarios estadounidenses que hablaron bajo condición de anonimato para discutir planes militares delicados.
Sería el tercer portaaviones enviado para apoyar la guerra contra Irán, junto con el USS Gerald R. Ford, que ahora está siendo reparado, y el USS Abraham Lincoln, que llegó a la región en enero.
Trump dijo esta semana que, si no se alcanza un alto el fuego "pronto" y si el estrecho no se reabre, Estados Unidos ampliaría su ofensiva, incluyendo atacar el centro de exportación de petróleo de la isla de Jark y posiblemente plantas desalinizadoras.
Hablando en el Pentágono, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, no quiso decir si fuerzas terrestres estadounidenses entrarían en la guerra. "No queremos tener que hacer militarmente más de lo que tenemos que hacer", comentó.
Una invasión terrestre podría enajenar a los iraníes que se oponen a la teocracia gobernante y que participaron en protestas a principios de este año. Algunos podrían verlo como un ataque contra Irán en sí y cerrar filas.
Israel y Estados Unidos lanzaron una oleada de ataques contra Teherán en las primeras horas de la mañana.
El ejército israelí dijo que había atacado lo que describió como infraestructura de Hezbollah en la capital libanesa, Beirut. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, dijo que Israel planea controlar el área al sur del río Litani, a unos 30 kilómetros (20 millas) al norte de la frontera.
Israel invadió el sur de Líbano después de que Hezbollah comenzó a lanzar misiles hacia el norte de Israel días después del estallido de la guerra en Irán. Muchos libaneses temen otra ocupación militar prolongada.
Un dron iraní alcanzó un petrolero kuwaití en aguas frente a la ciudad de Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, provocando un incendio que posteriormente fue extinguido, informó la Oficina de Medios de Dubái. Las autoridades dijeron que no se produjo ningún derrame de petróleo.
Cuatro personas también resultaron heridas por los escombros de un dron interceptado en Dubái, mientras que en Baréin se escucharon sirenas de alerta y Arabia Saudí dijo que había interceptado tres misiles balísticos lanzados hacia su capital. También se oyeron fuertes explosiones en Israel poco después de que el ejército advirtiera de una andanada de misiles lanzados desde Irán.
En Irán, las autoridades informaron que más de 1.900 personas han muerto, mientras que en Israel se han reportado 19 fallecidos.
Dos docenas de personas han muerto en Estados del golfo Pérsico y en Cisjordania, un territorio palestino bajo ocupación de Israel. En Líbano, funcionarios dijeron que más de 1.200 personas han muerto y que más de 1 millón han sido desplazadas.
Diez soldados israelíes han muerto en Líbano, incluidos cuatro anunciados el martes, mientras que 13 militares estadounidenses han muerto.