En una larga y mordaz publicación en
"Prefiero mucho más a su hermano Luis XIII porque es totalmente MAGA. Lo tiene todo resuelto", insistió Trump, acusando al papa León XIII de "considerar aceptable que Irán posea armas nucleares".
"No quiero un Papa que considere terrible que Estados Unidos atacara a Venezuela, un país que enviaba enormes cantidades de drogas a Estados Unidos y, peor aún, vaciaba sus cárceles y enviaba asesinos, narcotraficantes y criminales violentos a nuestro país", continuó el magnate. "Y no quiero un Papa que critique al presidente de Estados Unidos porque estoy haciendo exactamente lo que me propusieron, con una victoria aplastante: reducir la delincuencia a mínimos históricos y crear el mejor mercado de valores de la historia", acotó.
El presidente estadounidense incluso se atribuyó el mérito de la elección de Louis Prevost como pontífice: "León debería estarme agradecido porque, como todos saben, su nominación fue una sorpresa desconcertante. No figuraba en ninguna lista de papables y fue elegido por la Iglesia únicamente por ser estadounidense; de; hecho, se creía que esta era la mejor manera de gestionar la relación con el presidente Donald J. Trump. Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano".
"Lamentablemente —continuó Trump—, la actitud de Leo, demasiado débil en los frentes del crimen y las armas nucleares, no me agrada en absoluto. Tampoco me gusta que se reúna con simpatizantes de Obama como David Axelrod, un fracasado de la izquierda, uno de los que hubieran querido ver arrestados a fieles y miembros del clero".
"León debería asumir su papel como Papa, usar el sentido común, dejar de congraciarse con la izquierda radical y centrarse en ser un gran Papa, en lugar de un político. Este comportamiento le está causando un grave daño y, lo que es más importante, está perjudicando a la Iglesia Católica!", concluyó Trump.