Donald Trump llama a la unidad tras ataque violento en Washington

Trump expresó que la violencia política aumenta y destacó la importancia de sanar las divisiones en EE.UU.

WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump se mostró sombríamente reflexivo e inusualmente conciliador después de enfrentar lo que, según él, fue un tercer intento contra su vida en menos de dos años. Sugirió que su política personal lo había convertido en un blanco repetido, pero también llamó a la unidad y la sanación en un mundo cada vez más violento.

"Siempre es impactante cuando ocurre algo así. Me pasó a mí, un poco. Y eso nunca cambia", dijo Trump a periodistas en una conferencia de prensa improvisada en la Casa Blanca el sábado por la noche.

Poco antes, un hombre con armas de fuego y cuchillos intentó abrirse paso a la fuerza en el hotel de Washington donde el presidente estaba a punto de dirigirse a la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.

Las autoridades se encuentran en las primeras etapas de determinar qué ocurrió y por qué. El sospechoso fue detenido e identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años, de Torrance, California.

Trump afirmó que sin duda él era el objetivo. La presidencia es "una profesión peligrosa", manifestó, señalando que la violencia política se ha intensificado en Estados Unidos y en todo el mundo. "Ningún país es inmune", expresó.

Trump sugirió que era una señal de lo exitosa que ha sido su presidencia.

"He estudiado los asesinatos, y debo decirles que las personas más influyentes —las que más hacen, miren a Abraham Lincoln", señaló Trump. Añadió: "A las personas que generan el mayor impacto, son a las que persiguen. No persiguen a las que no hacen mucho".

Trump pidió a los estadounidenses dejar de lado sus diferencias y unirse — una ruptura con su habitual enfoque político combativo, asumido con evidente entusiasmo.

"Tenemos que, tenemos que resolver nuestras diferencias", declaró el presidente. "Diré esto: había republicanos, demócratas, independientes, conservadores, liberales y progresistas. Esas palabras son intercambiables, quizá, pero tal vez no lo sean. Pero aun así, todos en esa sala, una gran multitud -- una multitud récord, hubo un grupo de personas que batió récords -- hubo una enorme cantidad de cariño y de unión. Lo vi, lo vi, y me impresionó muchísimo eso".

Trump dice que pensó en cambiar de rumbo y dar un "discurso de amor"

El mandatario mantuvo un tono similar durante una entrevista el domingo con Fox News Channel, calificando la cena como "una noche en la que mucha gente se reunió".

"Vi a algunos demócratas, cuando nos íbamos — y por lo general eran hostiles — y anoche me estaban saludando. Políticos, congresistas, senadores. Me saludaban y decían: 'Buen trabajo' y 'Hola'", dijo Trump. "El lugar simplemente se estaba uniendo. Fue muy agradable verlo".

Indicó que originalmente había planeado dar un discurso arremetiendo contra los medios. "Iba a destrozarlo anoche", dijo Trump sobre su plan inicial.

Pero inmediatamente después del incidente, cuando se pensó que el evento seguiría adelante, Trump apuntó que quería cambiar de rumbo con comentarios que "iban a ser muy diferentes. Será un discurso de amor".

"Pero no tuve la oportunidad de hacerlo", dijo Trump. "Probablemente mejor que no lo hice, no lo sé".

Aun así, quedaba algo de su viejo filo, especialmente cuando habló del sospechoso: "Odiaba a un tipo como este — una persona enferma, mala — odiaba que alguien así cambiara el rumbo de nuestro país".

Ecos de lo que Trump dijo tras los incidentes de 2024

Trump ha llamado antes a la unidad nacional, solo para cambiar de rumbo rápidamente.

Dijo a Fox News que lo ocurrido el sábado probó la necesidad del salón de baile de la Casa Blanca que está construyendo. Trump también escribió en redes sociales que el suceso "nunca habría pasado con el Salón de Baile de Máximo Secreto Militar que actualmente se construye en la Casa Blanca. ¡No puede construirse lo suficientemente rápido!". Trump también se burló de la impugnación legal contra la construcción calificándola como la "ridícula demanda del salón de baile".

Después del tiroteo de 2024 durante un mitin en Butler, Pensilvania, cuando Trump resultó herido en la oreja y un simpatizante murió, el presidente entró con paso firme a la Convención Nacional Republicana en Milwaukee dos días después. Más tarde esa semana, pronunció un discurso que incluyó un mensaje más suave y profundamente personal.

"La discordia y la división en nuestra sociedad deben sanar. Debemos sanarlas rápidamente", indicó Trump entonces. "Como estadounidenses, estamos unidos por un solo destino y un futuro compartido. Nos levantamos juntos. O nos desmoronamos".

Sin embargo, esos llamados duraron poco.

Trump más tarde en ese mismo discurso volvió a la combatividad que se ha convertido en su sello. Repitió afirmaciones falsas de que la elección de 2020 le fue robada y sostuvo que el presidente demócrata Joe Biden había causado un daño "impensable" a la nación.

El patrón se repitió en septiembre de 2024, cuando agentes del Servicio Secreto dispararon contra un hombre que estaba armado con un rifle mientras Trump jugaba golf en su club turístico en West Palm Beach, Florida.

Steve Witkoff, compañero de golf de Trump cuando ocurrió ese incidente, describió la reacción inicial de Trump como "valiente y estoica". No pasó mucho tiempo antes de que Trump hablara constantemente de demócratas "radicales" y de "lunáticos de izquierda". Calificó a Ryan Routh, el hombre condenado a cadena perpetua por intentar matarlo, como un individuo "enfermo".

Esta vez, la primera dama estaba con Trump

El secretario de Justicia interino Todd Blanche sostuvo que la retórica polarizante tuvo parte de la culpa de tantos incidentes violentos en torno a Trump.

"Ha habido amenazas contra el liderazgo durante muchísimo tiempo. Años y años y años. Eso no es nuevo", dijo Blanche en "This Week" de ABC. "Hay algo único en las amenazas contra el presidente Trump y su gabinete que es repugnante".

A diferencia de los dos primeros incidentes, el más reciente ocurrió con la primera dama Melania Trump a su lado. El presidente dijo el domingo que su esposa "estaba muy bien".

La noche anterior, Trump describió a la primera dama como alterada, pero también "muy consciente, creo, de lo que pasó".

"Creo que lo supo de inmediato", señaló Trump. "Ella decía: 'Es un ruido malo'".

Añadió: "Fue una experiencia bastante traumática para ella".