PORT HURON, Michigan, EE.UU. (AP) — El presidente estadounidense Donald Trump intensificó el domingo su retórica antimusulmana contra el candidato demócrata al Senado por Michigan, Abdul El-Sayed, calificándolo como una amenaza para la seguridad nacional y poniendo en duda su lealtad a Estados Unidos, comentarios que provocaron una firme respuesta de un exaliado árabe-estadounidense de alto perfil.
Trump calificó a El-Sayed, un exfuncionario de salud de Detroit, como un "yihadista" que estaba "del lado de los terroristas" y que "tendría que pasar por un detector de metales antes que se le permita entrar al Senado". También hizo referencia en repetidas ocasiones a los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, trazando una comparación entre impedir que El-Sayed llegue al recinto y los pasajeros que se enfrentaron a los secuestradores a bordo del vuelo 93 de United Airlines.
El-Sayed, quien de ser elegido se convertirá en el primer senador musulmán en el país, ha dicho que es "vergonzoso" que se le cuestione su lealtad al país y ha rechazado en varias ocasiones tener cualquier vínculo con grupos extremistas. Las declaraciones del presidente republicano fueron condenadas por Bishara Bahbah, fundador de Arab Americans for Trump, el grupo que ayudó a encabezar el acercamiento del presidente con los votantes de origen árabe en 2024.
"Las declaraciones del presidente están fuera de lugar", subrayó Bahbah en una entrevista telefónica. "Están cruzando una línea. Son racistas".
Con los republicanos a la defensiva debido a la inflación, el alza vertiginosa de los precios del combustible y la guerra contra Irán, el presidente ha tratado de impulsar la participación al asegurar que El-Sayed y otros demócratas son amenazas existenciales para Estados Unidos y no rivales electorales. La contienda por el Senado en Michigan entre El-Sayed y el republicano Mike Rogers es una de las pocas que podría determinar el control de la cámara baja del país.
Trump hizo sus declaraciones en Port Huron, una ciudad fronteriza con Canadá ubicada aproximadamente a una hora al norte de Detroit y cerca de comunidades donde logró avances significativos entre los votantes de origen árabe en 2024. Se convirtió en el primer candidato presidencial republicano desde 2000 en ganar Dearborn, una ciudad con una de las mayores concentraciones de árabe-estadounidenses en el país.
Trump, quien durante su primer mandato impuso restricciones de viaje a personas procedentes de varios países de mayoría musulmana, ha recurrido cada vez más a la retórica antimusulmana a medida que se acerca la jornada electoral. También atacó el domingo a la representante demócrata Ilhan Omar de Minnesota en el mitin, donde añadió que él había ido personalmente a Michigan "para impedir que un yihadista miembro de la Hermandad Musulmana se convierta en senador de Estados Unidos".
En respuesta a Trump, quien también se burla con regularidad de su nombre, El-Sayed dijo a sus simpatizantes en un mitin en Grand Rapids más tarde el domingo que no le importa cómo Trump lo pronuncie o lo tergiverse.
"No me importa ni siquiera que recuerde mi nombre completo porque después de noviembre puede simplemente seguir adelante y llamarme ´senador´", afirmó El-Sayed, provocando vítores. "Yo seré el senador Muhammad para ti, bro".
Retórica antimusulmana y acusaciones contra El-Sayed
Un eje central de la estrategia republicana contra El-Sayed ha sido el esfuerzo por vincularlo con la Hermandad Musulmana, un movimiento islámico con filiales que han sido designadas como organizaciones terroristas por el gobierno de Estados Unidos.
No hay evidencia de que El-Sayed tenga afiliación alguna con la Hermandad Musulmana. Su media hermana, Eman Abdelhadi, escribió en redes sociales en 2012 que "mi familia ha sido HM desde hace mucho tiempo" y describió una conversación que tuvo con su madre sobre su participación en la Hermandad Musulmana a inicios de la década de 1970.
El-Sayed nació en Estados Unidos, hijo de inmigrantes egipcios que se divorciaron cuando él era pequeño. Fue criado por su padre y no por su madre biológica.
Trump también criticó el domingo los vínculos de El-Sayed con el popular streamer Hasan Piker, quien apareció junto al demócrata en varias ocasiones durante las primarias, incluso en su evento de la noche electoral.
Piker ha dicho anteriormente que "Hamás es mil veces mejor" que Israel, refiriéndose a algunos judíos ortodoxos como "producto de endogamia" y señalando que "Estados Unidos se merecía el 11-S".
El-Sayed ha sido blanco de críticas por su propia retórica. Se ha negado en reiteradas ocasiones a responder a preguntas sobre si Irán o Israel representa una amenaza más grande para el país. Meses atrás declaró que "la gente herida hiere a la gente" luego de un ataque a una sinagoga en el área de Detroit. El agresor había perdido a cuatro familiares en un bombardeo aéreo israelí en Líbano la semana anterior. El-Sayed se disculpó poco después, afirmando que no intentaba justificar lo ocurrido.
"A cualquiera que sienta que mis comentarios fueron sido hirientes, lo lamento mucho", subrayó. "No era mi intención".
Reacciones y contexto político en Michigan
Fundador de Arab Americans for Trump califica al presidente de "racista"
Bahbah, cuya organización cambió de nombre a Arab Americans for Peace, afirmó que las declaraciones de Trump eran inaceptables para las comunidades árabes y musulmanas, incluidos los árabes cristianos.
"Los comentarios están fuera de lugar y son una locura. Vamos, ningún individuo en su sano juicio diría estas cosas", sostuvo.
Dearborn ayudó a Trump a ganar Michigan en 2024, después que muchos votantes de la ciudad quedaron indignados por la gestión del gobierno de Joe Biden de la guerra en Gaza.
"Que el presidente de Estados Unidos diga eso de una persona por su religión, es simplemente inaceptable", añadió ."Y la gente lo va a recordar el 3 de noviembre".
El senador Bernie Sanders, al hablar en el mitin de Grand Rapids, resaltó que Trump y sus aliados estaban usando la islamofobia porque no tienen "nada que decir" sobre los temas más importantes para la clase trabajadora, como la atención médica, la vivienda y la desigualdad de ingresos.
"Lo único que pueden hacer es fomentar el odio y la división", dijo Sanders.
La campaña ha sido una de las más contenciosas este año
Rogers y El-Sayed han estado enfrascados en una amarga contienda para ocupar el escaño del senador demócrata Gary Peters, quien se retira.
Durante su segundo y último debate de la campaña de elección general, Rogers puso en duda la lealtad de El-Sayed a Estados Unidos.
"¿Está usted a favor de Estados Unidos, o está a favor de estos grupos terroristas en el extranjero?", preguntó Rogers.
El-Sayed dijo que ese cuestionamiento era "vergonzoso".
"Estoy orgulloso de nuestra Constitución, que garantiza a todos nosotros el derecho a rezar como elijamos rezar", añadió.
Antes de la aparición de Trump el domingo, Rogers repitió sus acusaciones que vinculan a El-Sayed con la Hermandad Musulmana.
"La Hermandad Musulmana celebró exactamente una victoria en Estados Unidos en las primarias de este año", dijo Rogers en el escenario. "La de Abdul El-Sayed".
Mitin no ofrece nueva dádiva económica, pero recibe impulso de Nicki Minaj
Trump ha anunciado de manera rutinaria nuevas inversiones en fábricas en sus mítines de campaña, pero no lo hizo como parte de su discurso en Michigan, un estado definido por la industria automotriz.
En su lugar, el presidente repitió inversiones que ya están realizando los fabricantes de automóviles nacionales. Esos fabricantes podrían ver caer sus finanzas si el presidente amplía su guerra comercial con Canadá, que ha sido un socio esencial para el sector automotriz de Estados Unidos.
Aunque careció de una promesa nueva para la economía de Michigan, el mitin de Trump sí aportó un poco de poder estelar.
La rapera Nicki Minaj apareció en el escenario e instó a la gente a salir a votar por la boleta republicana del estado. Su aparición siguió a un momento incómodo de Trump, quien se ha obsesionado cada vez más con comentar sobre partes del cuerpo de otras personas.
Después de elogiar el cuerpo del senador de Ohio Jon Husted, un republicano en una contienda electoral reñida, Trump dirigió su mirada hacia Minaj y comentó sobre su trasero.
Luego el presidente hizo una seña para que Minaj se pusiera de pie ante la multitud y ella lo hizo, tras lo cual Trump dijo: "Espero que Nicki no se haya ofendido, pero amamos a Nicki. Ha estado con nosotros durante mucho tiempo".