Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emprende el próximo martes una gira europea en la que deberá hacer equilibrios para promover un deshielo con Rusia sin empeorar la relación con sus aliados en la OTAN, en un clima de tensiones con la Unión Europea (UE) sobre el comercio.
Trump llegará la noche del martes a Bruselas para participar los dos días siguientes en la cumbre de líderes de la OTAN, antes de viajar al Reino Unido y concluir su gira el 16 de julio en Helsinki, donde se reunirá con el mandatario ruso, Vladímir Putin.
Ese malabarismo entre la distensión con Rusia y el respaldo a la línea dura de la OTAN contra las supuestas amenazas de Moscú marcará el viaje de Trump, que se produce un mes después de que sus tensiones con aliados tradicionales como la UE y Canadá quedaran patentes en la cumbre del G7.
Los aranceles de Trump al acero y al aluminio han desatado un enfrentamiento comercial con esas partes y dicha tensión promete mezclarse con la generada por la insistencia del presidente estadounidense en que todos los miembros de la OTAN aporten al menos el 2 % de su Producto Interior Bruto a la defensa común.