Dos atentados en primer día de De la Espriella

Ataques inauguran la gestión del nuevo presidente de Colombia, que anunció mano dura

Cali, Colombia.- Un día después de que el conservador Abelardo de la Espriella asumió la presidencia de Colombia se registró un ataque con explosivos en el suroeste del país, uno de los primeros hechos de este tipo ocurridos durante su gobierno, informó el sábado el Ejército.

La explosión ocurrió en la caseta de peaje de Mandiva, ubicada en la vía Panamericana, la principal arteria vial del suroeste. El Ejército detalló que dos vigilantes que cuidaban la infraestructura sufrieron heridas leves.

En su informe, el Ejército agregó que, según uno de los vigilantes, se trató de la detonación de un vehículo que fue abandonado por una persona, la cual huyó en una motocicleta. En el peaje se veían dispersas las partes del vehículo, incluido el chasis calcinado.

De acuerdo con información preliminar del Ejército, el ataque habría sido perpetrado por las facciones Dagoberto Ramos y Jaime Martínez de las disidencias de la extinta guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que no se acogieron al acuerdo de paz firmado hace una década con el Estado.

“Esta no es una acción aislada, es sistemática. Varios terroristas se han generado sobre este corredor de la vía Panamericana, donde en meses anteriores una bomba terminó con la vida de 21 campesinos “, declaró el gobernador del Cauca, Jorge Octavio Guzmán, quien considera que los ataques pretenden aislar al departamento para mantener el control sobre las miles de áreas de hoja de coca cultivadas.

“Atacar la infraestructura del país es atacar el progreso, la movilidad y la tranquilidad de millones de colombianos. A los responsables les envío un mensaje claro: no habrá refugio, no habrá contemplaciones y no habrá impunidad”, advirtió De la Espriella en X.

El ataque sucedió en la vía del departamento de Cauca que comunica con el Valle del Cauca.

Por otro lado, el subintendente Argemiro Rodelo Canchila murió luego de un ataque con explosivos lanzados desde drones contra la subestación de Policía San Roque, en el departamento colombiano de Cesar.

El oficial, quien falleció debido a las graves heridas producto del atentado, fue parte de la Policía durante al menos 18 años en los que se destacó por su “compromiso y vocación”.