Kiev, Ucrania.- Un dron ruso alcanzó un almacén al oeste de Kiev que podría haber estado almacenando municiones ilegalmente en una zona residencial, lo que provocó explosiones e incendios que dañaron decenas de viviendas y edificios cercanos y provocaron la muerte de 37 personas en uno de los ataques más mortíferos de la guerra este año.
El ataque del viernes por la noche contra el almacén en Myla, una aldea en el distrito de Bucha, se produjo en el segundo de tres días de ataques rusos casi ininterrumpidos que han alterado gravemente la vida en y alrededor de la capital ucraniana. Funcionarios de Kiev dijeron que un dron impactó el edificio, aunque no especificaron si era uno de los drones a reacción que Rusia ha estado utilizando cada vez más para perforar las defensas de Ucrania.
El operativo provocó un incendio en el distrito de Bucha, al oeste de Kiev, que se propagó a viviendas y dañó al menos 50 edificios, explicó Tymur Tkachenko, jefe de la administración militar regional local. Medios locales lo citaron posteriormente diciendo que 34 de los fallecidos eran residentes de una residencia para mayores y personas con discapacidad. Más de 370 personas fueron evacuadas.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, lo describió como una “situación terrible” y dijo que parecía ser el resultado de una “terrible negligencia por parte de quienes almacenan explosivos justo al lado de la gente”. El ataque al almacén fue seguido de una detonación, dijo Zelensko en un comunicado. No especificó qué se guardaba en el sitio, pero señaló que la ley ucraniana prohíbe almacenar munición cerca de las viviendas de la gente y que se abrieron diligencias penales.
“Los que permitieron que esto ocurriera deben rendir cuentas por sus decisiones”, manifestó Zelenski.
El Ministerio de Defensa de Rusia afirmó en un comunicado que había alcanzado un almacén en Myla con componentes y aceleradores de lanzamiento para drones de largo alcance. También dijo que atacó los puertos de Mykolaiv e Izmail, así como un centro logístico y almacenes donde se guardaban piezas para los misiles de crucero Flamingo, de fabricación nacional, en la región de Kiev.