Quito, Ecu.- Menos de 24 horas después de que un vehículo explotara en una ciudad portuaria del suroeste de Ecuador, otras dos detonaciones se produjeron el miércoles en puentes de diferentes zonas del país.
Las autoridades aseguraron que los sucesos estarían vinculados con un grupo criminal local y disidencias de una extinta guerrilla colombiana, pero nadie en esas organizaciones los atribuyó públicamente hasta el momento.
El ministro del Interior, John Reimberg, adjudicó la secuela de ataques a “Los Lobos”, una de las bandas criminales más grandes que opera en Ecuador y que fue calificada como terrorista por Estados Unidos, en “represalia a la destrucción de minería ilegal que se hizo en Buenos Aires”, una zona del norte del país donde prolifera la actividad ilegal y donde en los últimos días se han ejecutado operativos anti mineros.
El presidente Daniel Noboa dijo en un acto público que “el país no puede retroceder ante la gente que quiere aterrorizar a las familias ecuatorianas”.
Los nuevos explosivos fueron colocados en puentes “para interrumpir el paso”, informó más temprano en la red social X el ministro de Transporte, Roberto Luque, quien calificó a los hechos de “terrorismo”.
Las autoridades no han informado de víctimas o lesionados por las recientes explosiones, mientras las vías que conducen a esas zonas están cerradas.
La noche del pasado martes un vehículo estalló en una concurrida zona comercial en la ciudad costera de Guayaquil dejando como saldo un muerto y varios heridos además de daños materiales en restaurantes, edificios y un popular centro comercial.