El Cairo, Egipto.- El gobierno egipcio busca maneras de ahorrar electricidad generada con petróleo durante la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán, y ha puesto en marcha al menos una política que amenaza la identidad de El Cairo como una ciudad que nunca duerme.
El gobierno impuso nuevos horarios de cierre en todo el país para tiendas, restaurantes y cafés, ordenándoles cerrar temprano e interfiriendo con su capacidad de operar durante horas críticas.
Es una de una serie de medidas que el gobierno ha adoptado en las últimas semanas para mitigar las consecuencias de la guerra que ha sacudido el Oriente Medio y la economía mundial.
Aunque Egipto no es parte del conflicto, el país árabe más poblado es uno de los más afectados por las repercusiones de la guerra, incluidos el aumento de los precios del petróleo y la interrupción de rutas marítimas.
Las medidas —descritas por el gobierno como “excepcionales”— incluyen atenuar la alumbrado público y la publicidad en las carreteras. También se ordenó que las oficinas distritales del gobierno en la Nueva Capital Administrativa, al este de El Cairo, cierren a las 6 de la tarde.