Algunos de sus seguidores también fueron ahorcados, informaron los medios japoneses.
El Ministerio de Justicia de Japón indicó que no podía confirmar los reportes.
Asahara tenía 63 años y había estado en el corredor de la muerte por planear el ataque con gas sarín que provocó la muerte de 13 personas y causó afecciones a más de 6.000.