Redacción.- Temperaturas cada vez más altas que afectan a la superficie terrestre y oceánica, fenómenos climáticos más potentes, niveles de emisiones cada vez mayores o contaminación cada vez más grave son algunos aspectos que encienden cada año las alertas sobre el estado de la Tierra y que llaman a acelerar medidas para frenar el calentamiento global.
En el marco del Día de la Tierra, que se celebra cada 22 de abril, los datos advierten de que el calentamiento planetario continúa al alza. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que 2024 fue el año más cálido registrado, seguido de 2025.
El clima está cada vez más “descompensado” y sus previsiones apuntan a que las temperaturas extremas se mantendrán, con el 70 % de probabilidad de superar en algunos periodos el 1.5 ºC, el límite recomendado por el Acuerdo de París para frenar el calentamiento global.
Cada fracción de grado de calentamiento puede suponer la aparición de fenómenos climáticos más potentes y la ocurrencia en menor periodo de tiempo.
Unos impactos que dejaron en los últimos años en diferentes lugares de la Tierra mayores sequías y estrés hídrico, con voraces incendios, precipitaciones e inundaciones, aumento del deshielo, pérdida de glaciares, con consecuencias para millones de personas.