A estas alturas del año, estamos acostumbrados a la llegada de vientos cruzados. Es característico de la primavera, de la temporada de renacimiento. Definitivamente estamos viviendo un momento de crisis, pero la crisis también significa oportunidad. En México, lo sabemos y lo sentimos. Tan lejos de Dios y tan cerca de…
Como corresponsal en América Latina para medios internacionales, me dedico a escuchar, analizar y dar a entender. Y hoy en día, es más importante que nunca tener el oído pendiente al otro lado de la frontera, porque lo de allá siempre (¡siempre!) afecta lo de acá, lo bueno y lo no tan bueno. Estas últimas semanas, me ha sorprendido escuchar el hablar de San Luis Potosí, por allá, en Estados Unidos, en el contexto de una denuncia ante el Tribunal para el Distrito Medio de Florida, tramitado el 18 de febrero de este año.
Estamos hablando del caso Huerta, donde de un lado están los demandantes, Accuhealth Technologies LLC, una empresa de tecnología sanitaria con sede en Texas y operaciones en Florida, y sus ejecutivos, Stephen J. Rahel Samson y Boby Deveros. Del otro lado, el principal acusado es Óscar Gerardo Huerta Pérez, residente de San Luis Potosí, y antes contratista a servicio de Accuhealth Technologies.
Los demandantes Accuhealth Technologies alegan que el acusado Huerta dio uso fraudulento a las leyes laborales y la justicia mexicana por medio de testimonios falsos, hasta el punto donde fue dictada una sentencia en rebeldía contra Accuhealth, Samson y Deveros y a favor de Huerta por un monto de $36,445,356.79 pesos mexicanos, aproximadamente $2.122 millones de dólares.
La denuncia en Florida, por su parte, mantiene que Huerta conspiró con otros trabajadores, presentando reclamaciones laborales fraudulentas en México, alegando falsamente despidos injustificados y salarios impagos cuando, en realidad, los demandantes no habían despedido a ninguna de estas personas ni tenían pendientes deudas con ellos. La denuncia mantiene que Huerta, tras haber sido acusado de acoso y trato discriminatorio a otro contratista, había cerrado con candado la oficina de Accuhealth en San Luis Potosí, ordenando a todos los contratistas que prestaban servicios a Accuhealth que se fueran a casa. A partir de ahí (según la denuncia) Huerta hizo uso falso de las leyes laborales mexicanas para sacar provecho de la situación, amenazando a Deveros y Samson de muerte si viajaban a México, para que no pudieran ser notificados de los juicios que Huerta había iniciado contra ellos.
Este es un caso que está empezando a hacer ruido en Estados Unidos, perjudicando aún más la relación comercial y laboral entre ambos países, y en particular entre San Luis Potosí y el país vecino, donde el estado tiene 77% de su economía internacional.
La demanda continúa en trámite, pero lo que se sabe en este momento es que este es exactamente el tipo de fraude transfronterizo que los fiscales estadounidenses han perseguido con vigor a lo largo de la historia. La conducta que describe la denuncia civil, de probarse, representaría una impugnación importante en las economías entre vecinos. Es más, con cada sentencia foránea de este tipo, se empieza a cuestionar con exigencia las declaraciones de la justicia mexicana y se genera una suspicacia general que desalienta posibles inversiones futuras en el país en general, y en San Luis Potosí en particular.
Así, el caso Huerta termina siendo algo más que un proceso legal, que termina por emitir chispas a los campos del derecho laboral.
En esta temporada de sequía, esperemos que estas ráfagas de viento inconstantes e impredecibles no lleguen a formar un incendio.
Jon Bonfiglio radica en el norte de México y es Corresponsal
de América Latina, cubriendo la zona para varias fuentes
internacionales, incluyendo Times Radio en Reino Unido, la emisora
nacional ABC en Australia, LBC en Londres, entre otros. Bonfiglio
también presenta el podcast ‘World Cup ETC’ y habla sobre el fútbol
mexicano para TalkSport en Reino Unido.