Deir Al-Balah, Franja de Gaza.- El grupo armado palestino Hamás afirmó el lunes que disolvió su gobierno en Gaza y que se prepara para transferir el poder a un comité técnico respaldado por las Naciones Unidas como parte de un acuerdo de alto al fuego.
Hamás no indicó si planea dar el paso crucial de desarmarse o de entregar la seguridad a una fuerza internacional, pero describió su decisión como una prueba de su compromiso con la reconstrucción de Gaza tras años de guerra. No estaba claro si la medida, anunciada por un funcionario de menor rango, conduciría a algún cambio significativo sobre el terreno.
La Junta de Paz, la nueva entidad encabezada por el presidente Donald Trump con el mandato de gobernar y reconstruir Gaza, señaló que estaba al tanto del anuncio de Hamás, pero que evaluaría su impacto en función de “acciones, no promesas”. La junta subrayó en un comunicado en X que el comité tecnocrático debe controlar todas las armas en Gaza, tal como se establece en el acuerdo de cese de fuego.
En una conferencia de prensa, Ismail al-Thawabta, director general de la Oficina de Medios del Gobierno administrada por Hamás, dijo el lunes que “solo el personal técnico y profesional” permanecería en sus puestos para gestionar los asuntos cotidianos del enclave palestino.
“Todos los empleados que trabajan en la prestación de servicios son ‘empleados del Estado’ y están plenamente preparados para trabajar bajo el Comité Nacional para la Administración de Gaza”, declaró al-Thawabta durante una conferencia de prensa en el patio del Hospital Al-Aqsa en Deir al-Balah. El portavoz de Hamás, Hazem Qassem, lo calificó como “un paso positivo en el camino para implementar el acuerdo de alto al fuego”.
Israel desestimó el anuncio por considerarlo irrelevante. “La supuesta renuncia al gobierno de Hamás, en la que todos los miembros de Hamás permanecen en sus puestos, es una maniobra propagandística que no tiene importancia”, expresó un funcionario israelí, bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a hablar con los medios.
Nueve meses después de que se firmara la tregua, las negociaciones entre Israel y Hamás siguen en gran medida estancadas por la implementación de su segunda fase, incluido el desarme de Hamás y la reconstrucción de Gaza.
Hamás ha insistido en implementar la primera fase antes de pasar a discutir sus armas.
El ataque del 7 de octubre de 2023 de milicianos encabezados por Hamás, que desencadenó la guerra, mató a unas 1.200 personas en Israel y dejó a otras 251 tomadas como rehenes. La ofensiva de represalia de Israel en Gaza ha matado a 73.098 palestinos, según el Ministerio de Salud de Gaza.