Bangkok, Tailandia (EFE).- El Gobierno de Tailandia se vio obligado este miércoles a adoptar un tono más conciliador que el empleado hasta el momento y a anunciar el próximo levantamiento del estado de emergencia "severo" mientras miles de tailandeses se manifestaban en el centro de Bangkok por octavo día consecutivo.
El primer ministro, Prayut Chan-Ocha, anunció en una comparecencia televisada ante la nación que escuchará las demandas de los manifestantes y que está preparando el levantamiento del estado de emergencia "severo" que había impuesto el pasado jueves para impedir las protestas antigubernamentales lideradas por estudiantes.
En un tono conciliador poco habitual, aseguró que "ahora es el momento adecuado para que las ideas y demandas de los manifestantes sean consideradas junto con las necesidades de otras personas y encontrar el camino correcto y el acuerdo a través del sistema parlamentario".
SESIÓN PARLAMENTARIA
El Gobierno tailandés había anunciado la víspera que convocará al Parlamento en una sesión consultiva para debatir sobre las protestas, que se espera que tenga lugar los días 26 y 27 de octubre.
"Me estoy preparando para levantar pronto el decreto de emergencia severo en Bangkok, a menos que ocurra una situación grave", añadió el primer ministro.
Entretanto, miles de manifestantes marchaban desde el emblemático Monumento a la Victoria hacia una Casa del Gobierno blindada por la Policía para pedir la dimisión de Prayut, exgeneral que tomó el poder en 2014 mediante un golpe de Estado y en 2019 retuvo el cargo en unas controvertidas elecciones.
JUEGO DEL GATO Y EL RATÓN
Como en días anteriores, la convocatoria se había realizado a través de las redes sociales una hora antes para burlar a las autoridades, en un juego del gato y el ratón que los manifestantes han logrado ganar durante una semana pese al estado de emergencia, impuesto el 15 de octubre y que prohíbe concentraciones políticas a partir de cinco personas en Tailandia.
"Estoy aquí para mostrar al Gobierno que no está bien tomar el poder por la fuerza", señaló a Efe durante la concentración en el Monumento de la Victoria "Keng", estudiante de Ingeniería de 21 años que prefirió mantenerse en el anonimato, horas antes del anuncio del primer ministro.
"Necesitamos maneras realmente democráticas de elegir al Gobierno, entonces no tendremos a alguien como Prayut en el poder y, para eso, necesitamos cambiar la Constitución", añadió "Keng", que sostenía un cartel que decía, en inglés, "queremos cambiar el juego, no a los jugadores".
MOVIMIENTO LIDERADO POR ESTUDIANTES
El movimiento de protestas pacíficas, encabezado por estudiantes universitarios e incluso de educación secundaria, comenzó el pasado julio y no ha dejado de cobrar fuerza desde entonces, pese a los intentos del Gobierno de descabezarlo al detener a sus líderes, acusados de diversos delitos.
La preocupación de las autoridades por un movimiento que se ve incapaz de controlar y el impacto que puede tener en su imagen se puso de manifiesto el martes, cuando el Ministerio de Asuntos Exteriores organizó una inusual sesión informativa sobre las protestas para las representaciones diplomáticas presentes en el país.
El Gobierno tailandés decretó el estado de emergencia "severo" la madrugada del pasado jueves después de que centenares de manifestantes desafiaran de manera pacífica el día anterior la caravana de coches donde viajaba la reina Suthida y el príncipe Dipangkorn.
DESAFÍO A LA MONARQUÍA
Aquel gesto de desafío directo a miembros de la familia real carece de precedentes en la historia contemporánea de Tailandia, una nación en la que la monarquía ha sido considerada sagrada durante décadas.
"Después de que el anterior rey (Bhumibol Adulyadej) muriera hace cuatro años, la gente comenzó a hablar sobre la monarquía y a hacerse preguntas. Mucha gente quería al rey difunto, pero al actual (su hijo Vajiralongkorn), digamos que no tanto", explicaba a Efe "Rachel", directora de hotel de 31 años, junto al Momento de la Victoria.
El cartel que portaba "Rachel", que también deseaba mantenerse en el anonimato, resume bien las principales demandas de los manifestantes: "Dimisión (primer ministro), Revisión (Constitución), Reforma (monarquía)".
LAS DEMANDAS
El objetivo más inmediato del movimiento es la dimisión de Prayut, seguido de la redacción de una nueva Constitución, ya que la actual fue redactada por la junta militar que gobernó entre 2014 y 2019, y la reducción de la influencia del Ejército, que ha tomado el poder en trece golpes de Estado desde el fin de la monarquía absoluta en 1932.
Pero la demanda más audaz y controvertida es la reforma de la monarquía, un tema tabú hasta hace muy poco no sólo por el gran respeto que ha inspirado la institución, sino también por la dura ley de lesa majestad, que prevé penas de hasta 15 años de cárcel para quien critique a la corona.
El rey Vajiralongkorn, que pasa la mayor parte de su tiempo en Alemania, carece del carisma y el respeto que suscitaba su padre, el reverenciado Bhumibol Adulyadej, y su ausencia del país, así como su opulento tren de vida en las montañas de Baviera, han generado críticas durante la pandemia de covid-19, que está golpeando duramente la economía tailandesa.