Roma, Ita.- El papa Francisco imploró el fin de las guerras en el mundo, en concreto en Ucrania, y la reconciliación de “los corazones llenos de violencia y venganza”, durante el rezo del rosario en la basílica romana de Santa María la Mayor al que asistió de nuevo en silla de ruedas por sus problemas de rodilla.
Francisco, en silla de ruedas ante la estatua de la Virgen a la que Benedicto XV pidió el final de la I Guerra Mundial, sostuvo que la paz “no puede ser solo resultado de las negociaciones ni una consecuencia de solo acuerdos políticos” sino que es también “un don” del Espíritu Santo.
“Estamos seguros que con las armas de la oración, el ayuno y la limosna y con la ayuda de tu gracia se pueden cambiar los corazones de los hombres y del mundo entero. Hoy dirigimos nuestros corazones a ti, reina de la paz, intercede por nosotros ante tu Hijo, reconcilia los corazones llenos de violencia y de venganza, redirige los pensamientos cegados por el deseo de enriquecimiento frágil y que en toda la tierra dure la paz”, dijo.
Posteriormente se procedió a rezar el rosario en este hermoso templo, una de las cuatro basílicas papales de la capital italiana, junto a San Pedro del Vaticano, San Pablo Extramuros y San Juan de Letrán.