En un mensaje, firmado en su nombre por el “número dos” del Vaticano, el secretario de Estado y cardenal Pietro Parolin, se dejó constancia de la “gran tristeza” expresada por el obispo de Roma al saber de la “trágica pérdida de vidas” y la destrucción de propiedades.
“Él reza especialmente por el reposo de los difuntos, la curación de los heridos y el consuelo de todos los afectados por la pena de la pérdida de sus seres queridos”, indicó.
Al asegurar su apoyo a las autoridades civiles y a todos aquellos involucrados en la búsqueda y rescate de las víctimas del desastre, el líder católico invocó sobre toda la gente de Indonesia sus bendiciones divinas de consuelo y fortaleza.
Al menos 142 personas fallecieron y 230 resultaron heridas por el terremoto que golpeó el domingo a la isla indonesia de Lombok, luego que la semana anterior un movimiento de magnitud 6.4 se abatiese sobre el mismo lugar, dejando entonces 16 fallecidos y 355 heridos.