LONDRES (EFE).- Dominic Cummings, el principal asesor del primer ministro británico, Boris Johnson, se saltó las normas de confinamiento impuestas por el Gobierno, provocando la indignación de la oposición para que dimita.
El gobierno británico consideró este sábado que Cummings, "se comportó de forma razonable y dentro de la ley" al desplazarse a casa de sus padres durante el confinamiento tras las críticas recibidas.
Cummings ha ocasionado indignación entre la oposición y la ciudadanía al haberse hecho público anoche que se saltó las normas de confinamiento impuestas por la pandemia para viajar unos 400 kilómetros junto con su familia de Londres a Durham, donde viven sus padres, cuando su esposa mostraba síntomas de coronavirus.
Un portavoz oficial de Downing Street aclaró hoy que "debido a que su esposa ya estaba infectada con supuesto coronavirus y a la alta probabilidad de que él mismo se sintiera indispuesto, le resultó esencial asegurar que su hijo pequeño podría recibir cuidados de manera apropiada".
"Su hermana y sobrinas se ofrecieron a ayudar, así que se fueron a una casa cercana, pero separada de su familia, para tener su ayuda en caso de que fuera necesaria", apuntó la fuente del Gobierno.
Según explicó el portavoz, la hermana de Cummings "hacía la compra para la familia y lo dejaba todo fuera (de la vivienda)".
También negó que la policía llegara a hablar con él o con alguno de sus familiares sobre este asunto, como han asegurado varios medios locales. "Sus acciones han ido en línea con las pautas sobre coronavirus. Dominic Cummings cree que se comportó de manera razonable y dentro de la ley", puntualizó.
Sin embargo, un portavoz del cuerpo policial de Durham confirmó en un comunicado que el día 31 de ese mes se puso en conocimiento de los agentes que "un individuo había viajado desde Londres a Durham y estuvo presente en una dirección de esa ciudad".
En la nota, la policía reveló que al contactar entonces con la propiedad, se les confirmó que el sujeto en cuestión estaba allí y se encontraba autoaislado en una parte de esa casa.
Los diarios británicos The Guardian y Daily Mirror fueron los primeros que divulgaron anoche que el pasado 31 de marzo, Cummings y su esposa viajaron desde Londres hasta la residencia de sus padres en Durham.
Al destaparse la noticia, el opositor Partido Laborista exigió al Ejecutivo una "pronta explicación" por el comportamiento de Cummings pues, según las normas impuestas por el Gobierno, cualquier persona con síntomas de COVID-19 debe autoaislarse en su propia casa y no abandonarla durante siete días.
"De ser cierto, el principal asesor parece haber quebrado las reglas de confinamiento. La instrucción del Gobierno era muy clara: quédense en casa y no hagan viajes que no sean esenciales", apuntó un portavoz laborista.
Esa fuente de la oposición precisó asimismo que los británicos "no esperan que haya una regla para ellos y otra regla para Dominic Cummings".
Además, Johnson indicó el pasado marzo que no se debería recurrir a la ayuda de los abuelos para el cuidado de menores o a familiares mayores "que podrían ser particularmente vulnerables o estar clasificados en alguno de los grupos de personas vulnerables".
El ministro del gabinete, Michael Gove, apoyó hoy en Twitter al polémico asesor de Johnson con un mensaje en el que indicaba que "cuidar a tu esposa y a tu hijo no es un delito".
La noticia indignó a la oposición y un portavoz del Partido Laborista recordó hoy que los ciudadanos "han realizado sacrificios extraordinarios durante esta pandemia y el confinamiento", al tiempo que subrayó que "no puede haber una regla para aquellos que las trazan y otra para los británicos".
El pasado marzo el Ejecutivo ordenó a cualquier persona que mostrara síntomas relacionados con la COVID-19 autoaislarse en su propio domicilio durante siete días y no abandonarlo ni siquiera para comprar suministros esenciales.
Esa nueva polémica se conoce un día después de que el Gobierno anunciara ayer que impondrá una cuarentena de 14 días a los viajeros que lleguen al país a partir del 8 de junio para tratar de evitar nuevos brotes.
Saltarse la cuarentena estará castigado con 1,000 libras en Inglaterra -Escocia, Gales e Irlanda del Norte establecerán sus propias sanciones- y la policía hará controles domiciliarios aleatorios para comprobar que se cumple.