Washington, EEUU (EFE).- El Tribunal Supremo de Estados Unidos falló hoy a favor de los antiabortistas en una disputa por una norma de California en un caso que era visto como un posible precedente sobre el poder de los estados para legislar sobre el derecho al aborto, reconocido en el país en 1973.
En juego estaba la constitucionalidad de una norma aprobada por California en 2015 y que afecta a los llamados centros de "atención y crisis", unas instalaciones regentadas en su mayoría por grupos religiosos que buscan reducir los abortos.
En concreto, la ley obliga a los centros antiabortistas a colgar dos letreros: Uno para informar a las mujeres sobre los servicios gratuitos o de bajo coste que ofrece California y otro para indicar si tienen una licencia médica o no.
La sala falló así haciendo valer su mayoría conservadora -5 votos a favor y 4 en oposición- contra la decisión de una corte menor que había rechazado suspender la norma de forma preliminar y se escudó en la probabilidad de que viole el derecho a la libertad de expresión.
En los últimos años, el número de centros de "atención y crisis" se ha disparado y ha llegado a 2.700 en todo EE.UU., tres veces más que la cifra de clínicas que ofrecen abortos, según datos del grupo "Paren las mentiras", cuyos miembros se manifestaron hoy a las puertas del Tribunal Supremo.
El caso ha captado una gran atención de los grupos de la derecha cristiana y también de las organizaciones defensoras del derecho de la mujer a decidir sobre su embarazo.
En 1973, el Tribunal Supremo abrió las puertas al derecho al aborto, aunque técnicamente no lo legalizó porque se limitó a declarar inconstitucional la interferencia de los estados.