Hungría cambia rumbo: Viktor Orbán pierde tras 16 años

Con más del 53% de votos, Péter Magyar se impone y busca restablecer lazos con la UE y OTAN.

BUDAPEST (AP) — Los húngaros votaron el domingo para sacar del poder al primer ministro Viktor Orbán después de 16 años, rechazando sus políticas autoritarias y al movimiento de extrema derecha que encarnaba, y en su lugar otorgaron su respaldo a un rival proeuropeo en un resultado electoral explosivo con repercusiones globales.

Hungría cambia rumbo político tras elecciones 2024

Fue un duro golpe para Orbán —un aliado cercano tanto del presidente estadounidense Donald Trump como del mandatario ruso Vladímir Putin—, quien reconoció rápidamente su derrota después de lo que calificó como un resultado electoral "doloroso". El vicepresidente de Estados Unidos JD Vance había visitado Hungría hace apenas unos días con el objetivo de impulsar a Orbán a la victoria.

El vencedor Péter Magyar, un antiguo aliado de Orbán que hizo campaña contra la corrupción y sobre asuntos cotidianos como la atención médica y el transporte público, se ha comprometido a reconstruir las relaciones de Hungría con la Unión Europea y la OTAN, vínculos que se deterioraron durante el gobierno de Orbán. Los líderes europeos no tardaron en felicitar a Magyar.

Se tiene previsto que su victoria transforme la dinámica política dentro de la UE, donde Orbán había trastocado al bloque al vetar frecuentemente decisiones clave, desatando preocupaciones de que buscaba desintegrarlo desde el interior.

El resultado también resonará entre los movimientos de extrema derecha en todo el mundo, los cuales han visto a Orbán como un faro de cómo se puede utilizar al populismo nacionalista para librar guerras culturales y aprovechar el poder del Estado para socavar a la oposición.

De momento no está claro si el partido Tisza de Magyar tendrá la mayoría de dos terceras partes en el Parlamento, la proporción necesaria para implementar cambios importantes en la legislación. Con el 93 % de los votos contabilizados, tenía más del 53% de apoyo frente al 37 % del partido Fidesz de Orbán y parecía encaminado a ganar 94 de los 106 distritos electorales del país.

"Felicité al partido victorioso", dijo Orbán a sus simpatizantes. "Vamos a servir a la nación húngara y a nuestra patria desde la oposición".

Reacciones y ambiente social tras la elección

Júbilo a lo largo del Danubio

En un discurso ante decenas de miles de simpatizantes en un festejo a lo largo del río Danubio, Magyar dijo que sus votantes habían reescrito la historia de Hungría.

"Esta noche prevaleció la verdad sobre las mentiras. Hoy ganamos porque los húngaros no se preguntaron qué es lo que su patria podía hacer por ellos; se preguntaron qué podían hacer ellos por su patria. Ustedes encontraron la respuesta.", declaró.

En Budapest, los conductores tocaban bocinas de sus autos y reproducían canciones antigubernamentales entre los gritos y los cánticos de las personas que marchaban por las calles.

Muchos corearon "Ruszkik haza!" o "¡Rusos, váyanse a casa!" —una frase utilizada con frecuencia durante la revolución antisoviética de Hungría en 1956, y que había estado ganando vigencia mientras Orbán inclinaba a Hungría hacia Moscú.

La participación electoral fue de casi el 80%, según la Oficina Nacional Electoral, una cifra récord para cualquier votación en la historia poscomunista de Hungría.

"Elección entre Oriente y Occidente"

Orbán, el dirigente que más tiempo llevaba en el poder en la Unión Europea y uno de sus mayores antagonistas, ha recorrido un largo camino desde sus primeros años como un vehemente progresista antisoviético hasta convertirse en un nacionalista cercano a Rusia y figura de la extrema derecha a nivel mundial.

La UE estará a la espera de ver cómo Magyar cambia el enfoque de Hungría hacia Ucrania. Orbán ha frustrado en repetidas ocasiones los esfuerzos de la Unión Europea para apoyar a Kiev en su guerra contra la invasión rusa, al tiempo que cultivaba estrechos vínculos con Putin y se negaba a poner fin a la dependencia de Hungría en la energía rusa.

Revelaciones recientes han mostrado que un destacado miembro de su gobierno compartía con frecuencia el contenido de las discusiones de la UE con Moscú, lo que generó acusaciones de que Hungría actuaba a nombre de Rusia dentro del bloque.

Integrantes del movimiento de Trump "Hagamos grande a Estados Unidos otra vez" (conocido por sus siglas en inglés MAGA) figuran entre quienes ven al gobierno de Orbán y a su partido político Fidesz como ejemplos brillantes de una política conservadora y antiglobalista en acción, mientras que defensores de la democracia liberal y del Estado de derecho le detestan.

En Budapest, Marcell Mehringer, de 21 años, dijo que votaba "principalmente para que Hungría sea por fin un país europeo, y para que los jóvenes, y en realidad todos, cumplan con su deber cívico fundamental de unir un poco a esta nación y derribar estas fronteras nacidas del odio".

Relación tensa con la Unión Europea

Durante sus 16 años como primer ministro, Orbán ha impulsado duras ofensivas contra los derechos de las minorías y las libertades de prensa, ha socavado muchas de las instituciones de Hungría y ha sido acusado de desviar grandes sumas de dinero a las arcas de la élite empresarial, una acusación que él niega.

También ha tensado fuertemente la relación de Hungría con la UE. Aunque Hungría es uno de los países más pequeños de la Unión con 9,5 millones de habitantes, Orbán ha usado repetidamente su poder de veto para bloquear decisiones que requieren unanimidad.

Más recientemente, bloqueó un préstamo de la Unión Europea de 90.000 millones de euros (104.000 millones de dólares) para Ucrania, lo que llevó a sus socios a acusarlo de secuestrar ese importante paquete de asistencia.

Su rival surgió desde dentro

Magyar, de 45 años, ascendió rápidamente hasta convertirse en el rival más serio de Orbán.

Antiguo integrante del círculo interno del Fidesz, Magyar se distanció del partido en 2024 y no tardó en fundar Tisza. Desde entonces ha recorrido Hungría sin descanso, celebrando mítines en localidades grandes y pequeñas en una campaña que recientemente lo llevó a visitar hasta seis poblados al día.

En una entrevista con The Associated Press a principios de este mes, Magyar afirmó que la elección será un "referéndum" sobre si Hungría continúa su deriva hacia Rusia bajo Orbán, o si puede recuperar su lugar entre las sociedades democráticas de Europa.

Tisza es miembro del Partido Popular Europeo, la familia política dominante de centroderecha con líderes que gobiernan 12 de las 27 naciones de la Unión Europea.

Contienda electoral difícil

Magyar enfrentó una complicada contienda. El control de Orbán sobre los medios públicos de Hungría, que ha transformado en un altavoz de su partido, y amplios segmentos del mercado de medios privados le dieron ventaja para difundir su mensaje.

La transformación unilateral del sistema electoral húngaro y la manipulación de los límites de sus 106 distritos electorales por parte del Fidesz también exigirán que Tisza obtenga, según estimaciones, un 5% más de votos que el partido de Orbán para alcanzar una mayoría simple.

Además, cientos de miles de húngaros étnicos en países vecinos tienen derecho a votar en las elecciones húngaras y tradicionalmente han votado de forma abrumadora por el partido de Orbán.

Los servicios secretos rusos han conspirado para interferir y inclinar la elección a favor de Orbán, según numerosos reportes de prensa, incluidos los de The Washington Post. El primer ministro, sin embargo, ha acusado a la vecina Ucrania, así como a los aliados de Hungría en la Unión Europea, de intentar interferir en la votación para instalar un gobierno "proucrania".