TOKIO (AP) — Las urnas abrieron el domingo en Japón en las elecciones parlamentarias que, según espera la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, darán a su atribulado partido una victoria lo suficientemente importante como para impulsar una ambiciosa agenda política conservadora.
Takaichi es enormemente popular, pero el gobernante Partido Liberal Democrático, que ha gobernado Japón durante la mayor parte de las últimas siete décadas, no lo es. La primera ministra convocó elecciones anticipadas el domingo con la esperanza de cambiar esa situación.
Ella quiere impulsar una agenda de derecha que busca promover la economía y las capacidades militares de Japón mientras aumentan las tensiones con China. También cultiva lazos con su crucial aliado, Estados Unidos, y un a veces impredecible presidente Donald Trump.
La ultraconservadora Takaichi, quien asumió el cargo en octubre como la primera mujer gobernante de Japón, prometió "trabajar, trabajar, trabajar", y su estilo, que se considera juguetón y duro a partes iguales, ha hecho eco entre los seguidores más jóvenes.
En las encuestas más recientes se prevé una victoria aplastante en la cámara baja para el PLD. A pesar de la formación de una nueva alianza centrista y un crecimiento de la extrema derecha, la oposición se considera demasiado fragmentada para ser un verdadero desafío.
Takaichi apuesta a que su partido, junto con su nuevo socio, el Partido de la Innovación de Japón, logrará una mayoría en la cámara baja de 465 escaños, la más poderosa del Parlamento bicameral de Japón.
En encuestas recientes realizadas por los principales periódicos japoneses se muestra la posibilidad de que el partido de Takaichi pueda ganar una mayoría simple por sí solo, mientras que su coalición podría obtener hasta 300 escaños, un gran salto con respecto a la escasa mayoría que tenía desde su derrota electoral en 2024.
Si el PLD no logra ganar una mayoría, "renunciaré", afirmó.
Una gran victoria de la coalición de Takaichi podría significar un importante cambio hacia la derecha en las políticas de seguridad, inmigración y otras en Japón. El país ha visto recientemente cómo los populistas de extrema derecha ganan terreno, como el partido nacionalista antiglobalista en ascenso Sanseito.
Takaichi prometió revisar las políticas de seguridad y defensa para diciembre con el fin de reforzar las capacidades militares ofensivas de Japón, levantando una prohibición sobre las exportaciones de armas y alejándose aún más de los principios pacifistas de posguerra del país.
Ha impulsado políticas más estrictas con respecto a los extranjeros, las medidas contra el espionaje y otras que resuenan con una audiencia de extrema derecha, pero que, según los expertos, podrían socavar los derechos civiles.
Takaichi también quiere aumentar el gasto en defensa en respuesta a la presión de Trump para que Japón relaje sus restricciones presupuestarias.
En sus discursos de campaña, la primera ministra se mantuvo alejada de temas polémicos y se centró en la economía, una inmigración más estricta y medidas relacionadas con los extranjeros, que incluyen requisitos más duros para los propietarios foráneos y un límite al número de residentes de otros países.
Las nevadas récord que cayeron en las últimas semanas en el norte de Japón, que provocaron bloqueos en carreteras y a las que se atribuyeron docenas de muertes a nivel nacional, podrían obstaculizar la votación o retrasar el conteo de votos en las áreas más afectadas.