Nueva York declara emergencia por sarampión

También, el estado de Pensilvania registra más de mil contagios y cinco muertes desde abril

Nueva York declaró este lunes una emergencia estatal por el aumento de casos de sarampión, mientras que el estado de Pensilvania superó los 1.000 contagios este 2026, en un repunte que ha llevado a EE.UU. a registrar su peor año de sarampión desde 1991.

La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, emitió una orden ejecutiva que amplía el grupo de profesionales autorizados a administrar vacunas contra el sarampión e incluye entre ellos a paramédicos, personal de emergencias médicas avanzadas, farmacéuticos y matronas.

La orden también permite a los profesionales sanitarios solicitar pruebas para detectar la enfermedad.

"Nadie debería enfermar gravemente ni morir a causa de una enfermedad prevenible mediante vacunación. Por eso he tomado medidas para aumentar el número de profesionales de la salud que pueden vacunar y realizar pruebas. Estas medidas de emergencia protegerán a los neoyorquinos", dijo Hochul en un comunicado.

Según el Departamento de Salud de Nueva York, hasta el 3 de octubre se confirmaron 108 casos en el estado este año, siete de ellos en la ciudad de Nueva York y 101 en el resto del estado.

En el comunicado, el senador estatal Gustavo Rivera destacó que "el preocupante aumento de casos de sarampión se debe a una disminución en la vacunación infantil, impulsada por la desinformación, y está provocando una emergencia de salud pública".

Por su parte, en Pensilvania, las autoridades informaron este lunes de que ya se han registrado 1.004 casos desde que comenzó su brote el pasado abril al oeste de Filadelfia, la ciudad más grande de ese estado. De estos casos, 198 personas han sido hospitalizadas y cinco han muerto.

En total, Estados Unidos ha registrado casi 3.900 casos de sarampión este año, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en el que es su peor registro desde 1991.

Desde comienzos de 2025 se han producido grandes brotes en varios estados del país, entre ellos Texas, Utah y Carolina del Sur, que llegó a registrar 997 casos.

Según el CDC, Estados Unidos declaró eliminado el sarampión en el 2000 gracias a los altos niveles de vacunación, pero la cobertura entre los niños ha caído por debajo del 95 %, el nivel considerado necesario para prevenir la transmisión sostenida.