Nashville, Tennessee.- Los ríos crecieron y las inundaciones empeoraron el domingo en el sur y el medio oeste de Estados Unidos, amenazando comunidades ya saturadas y gravemente dañadas por días de intensas lluvias y vientos que dejaron al menos 18 muertos.
Desde Texas hasta Ohio, las empresas de servicios públicos se apresuraron a cortar la electricidad y el gas, mientras que las ciudades cerraron carreteras y desplegaron sacos de arena para proteger hogares y negocios.
En Kentucky, el centro de Frankfort, la capital del estado, quedó inundado.
“Desde que tengo memoria —y tengo 52 años—, esto es lo peor que he visto”, manifestó Wendy Quire, gerente general del restaurante Brown Barrel.
A medida que el crecido río Kentucky seguía subiendo el domingo, las autoridades cerraron carreteras y cortaron la electricidad y el gas a los negocios en la ciudad construida a su alrededor, dijo Quire. “La lluvia simplemente no para. Ha sido incesante durante días y días”, comentó.
Los meteorólogos advirtieron que las inundaciones podrían persistir durante días, ya que las lluvias torrenciales continuaban sobre muchos estados, incluidos Kentucky, Tennessee y Alabama.