Santiago de Chile.- Miles de jóvenes chilenos salieron a marchar para exigir mejoras en los servicios sociales, mientras el gobierno y los líderes de la oposición debaten cómo responder a casi dos semanas de protestas que han paralizado a gran parte de la capital y forzado la cancelación de dos importantes cumbres internacionales.
A pesar de algunos actos vandálicos y enfrentamientos con la policía, la marcha hacia el palacio presidencial había sido mayormente pacífica hasta la noche del jueves, el primero de cuatro días de asueto en Chile. Aunque había varios miles de personas en la calle, algunos observadores dijeron que las enormes oleadas de protestas de las últimas dos semanas parecían perder su ímpetu, al menos temporalmente.
Un aumento propuesto en la tarifa del metro este mes provocó disturbios durante 14 días en los que los participantes exigían cambios radicales. Aunque la mayoría se comportaron pacíficamente, grupos de jóvenes que protestaban junto a ellos vandalizaron negocios e infraestructura. Los enfrentamientos con la policía y los soldados, y los incendios provocados a negocios, dejaron 20 muertos y cientos de heridos.