Beirut, Líbano.- Las pausas de cinco horas diarias de los enfrentamientos en los asediados suburbios orientales de la capital de Siria, que fueron dispuestas bajo un plan unilateral de Rusia, “no bastan” para recibir ayuda o evacuar a los civiles, aseguró el jueves un alto funcionario de la ONU.
Las pausas llegaron después de que el fin de semana el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución donde pide un cese del fuego de 30 días que no pudo cumplirse. Aunque los incesantes bombardeos de alguna forma han disminuido en la región donde viven unos 400.000 civiles, continúa el avance del gobierno para expulsar a los insurgentes de la zona.
Jan Egeland, quien encabeza los asuntos de ayuda humanitaria en la oficina del enviado de la Organizcaión de Naciones Unidas en Siria, agregó que la resolución tomada por el Consejo de Seguridad de la ONU hizo poco para mejorar la situación en la región al este de Damasco, bajo control de los rebeldes.
“Desde que fue adoptada, no mejoró. Se puso peor”, aseguró.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, había ordenado una pausa humanitaria de cinco horas cada día para permitir la salida de civiles de la región. Las treguas diarias comenzaron el martes, pero hasta el momento ni ha entrado ayuda humanitaria, ni los civiles han abandonado la zona, excepto por un anciano paquistaní y su esposa que fueron evacuados de la ciudad de Douma el jueves.
Egeland dijo que el plan ruso de pausas de cinco horas era “positivo”, pero insuficiente. “No conozco a ningún actor humanitario... que crea que cinco horas son suficientes para que podamos entregar ayuda en Ghouta oriental y organizar evacuaciones médicas ordenadas”.