BERLÍN.- Alemania implementó el domingo estrictos controles en sus fronteras con República Checa y la provincia austriaca de Tirol para detener la propagación de variantes más contagiosas del coronavirus.
Las nuevas restricciones que entraron en vigor a la medianoche limitan la entrada desde esas áreas a ciudadanos y residentes alemanes, camioneros, trabajadores del transporte y servicios de salud y algunos otros, que deben registrarse por internet y mostrar una prueba de coronavirus negativa.
El gobierno alemán advirtió que eran posibles algunos retrasos en la frontera, pero la policía dijo que no hubo tantos el domingo por la mañana.
Las tasas de infección en Alemania han disminuido de manera constante en las últimas semanas, pero las autoridades están preocupadas por el posible impacto de las variantes detectadas en Gran Bretaña y Sudáfrica. Ambas variantes se han informado en Alemania, pero hasta ahora parecen representar solo una pequeña proporción de casos.