Jerusalén, Israel.- Más de 150.000 israelíes protestaron contra la reforma judicial del Gobierno en las manifestaciones semanales que se celebran cada sábado, mientras los grupos contrarios a este polémico plan que socavaría la división de poderes en Israel han convocado grandes protestas y un “día de resistencia” el día 11.
Una gran multitud de manifestantes salió esta tarde para oponerse al plan del Ejecutivo de Netanyahu, en el que fue el sábado de protestas más masivo en semanas, después de que el movimiento anti-reforma volviera a intensificarse hace poco ante pasos del Gobierno para impulsar el plan, que ha agravado la polarización en Israel.
Unas 143.000 personas protestaron en Tel Aviv, según prensa, mientras que los grupos organizadores cifraron la asistencia en unos 180.000 manifestantes. Grupos de movilizados cortaron la principal autopista de la urbe, y la Policía intervino para dispersarlos con cañones de agua, mientras que también arrestó a dos personas.
Unas 15.000 personas también se movilizaron en Haifa, igual que miles lo hicieron en urbes como Jerusalén o Bersheva.
Este lunes la coalición busca votar en primera instancia en el Parlamento un proyecto de ley que forma parte del paquete de normas de la polémica reforma, que según críticos debilitaría la independencia de la Justicia y las bases democráticas de Israel.
Ante los pasos del Gobierno -que forman también socios de extrema derecha y es el más derechista de la historia del país-, que intenta impulsar la reforma unilateralmente tras no llegar a un acuerdo con las fuerzas de oposición, el movimiento de protestas pretende “intensificar la lucha” y ha convocado un día de movilizaciones el martes en el que busca que haya una asistencia masiva.
Según el plan, las protestas arrancarán a las 8:00 hora local (5:00 GMT) con marchas, convoyes de automóviles y acciones como cortes de carretera, a lo que seguirá una manifestación ante el Aeropuerto Internacional Ben Gurión de Tel Aviv a las 16:00 (13:00 hora local) y manifestaciones masivas en las ciudades israelíes a partir de las 20:00 (17:00 GMT).
“Israel no desea una dictadura” ni “una legislación dictatorial unilateral y peligrosa que colapsará la economía, dañará la seguridad y conducirá a una ruptura en la nación”, aseguraron los organizadores de las marchas, que ahora llaman a “intensificar la lucha” como medida de presión para frenar la reforma judicial.