La ceremonia de “entrega de armas” para 87 niñas y 224 niños fue el primer paso en un proceso en el que deben liberarse al menos 700 niños soldado en las próximas semanas, indicó Naciones Unidas.
“Me dijeron que matara a mi madre”, dijo en voz tan baja que apenas se oía.
El joven fue capturado en su casa a los 10 años por soldados de oposición, durante una época de conflictos locales. Más tarde, su madre se internó en el bosque para implorar a sus comandantes que lo liberaran.
“Cuando vino me dijeron que le pegara un tiro o me matarían a mí en su lugar”, dijo el chico. “No tuve opción, solo pedí a Dios que me perdonara”. Cuando apretó el gatillo se encasquilló el arma. Su madre escapó afortunadamente.
Ahora que es libre, Christopher dijo que su familia le ha perdonado.
Los niños liberados se reunirán con sus familias y recibirán apoyo psicológico y ayuda alimentaria para tres meses, junto con la oportunidad de ir a la escuela.