Beijing, China.- España reabrió el domingo sus fronteras a los turistas británicos, en un intento de reactivar su economía, mientras Brasil y Sudáfrica veían subir los contagios del nuevo coronavirus. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo en un acto de campaña que había dado instrucciones de reducir el número de pruebas diagnósticas, un aparente intento de evitar estadísticas negativas.
El jefe de la Organización Mundial de la Salud ha advertido de que la expansión global del virus iba en aumento, tras un récord diario de 150.000 casos nuevos reportados la semana pasada.
En un mitin el sábado en Tulsa, Oklahoma, Trump dijo que ha pedido a su equipo que baje el ritmo de pruebas diagnósticas de coronavirus. “Cuando haces pruebas a esa escala, vas a encontrar más gente, vas a encontrar más casos”, dijo Trump. “De modo que le dije a mi gente, ‘Reducid las pruebas, por favor’”.
El virus ha infectado a unos 2,2 millones de personas y matado a unas 120.000 en Estados Unidos, según Johns Hopkins.
Algunos gobiernos, como los de España, Gran Bretaña y Francia, están relajando controles y reactivando la actividad empresarial. Pero los contagios suben en Sudáfrica, Brasil, Estados Unidos y otros países.
En Europa, Alemania informó de 687 casos nuevos, su cifra diaria más alta en un mes, tras haber gestionado el brote mejor que otros grandes estados europeos. Sólo en una planta de empaquetado de carne se han encontrado más de 1.000 casos.
España eliminó la cuarentena de 14 días para los visitantes británicos a partir del domingo. Los viajeros británicos forman una gran parte de los clientes del vital sector turístico español, especialmente afectado por la pandemia.
En Asia, las autoridades chinas confirmaron 25 casos nuevos, 22 en Beijing y tres en la vecina provincia de Hebei. El gobierno dijo haber hecho pruebas a 2,3 millones de personas en un esfuerzo por contener el brote en la capital, que obligó a cerrar su mayor mercado de alimentación al por mayor.