TOLEDO, España (AP) — Varias familias buscaban desesperadamente a sus seres queridos desaparecidos más de 24 horas después de que dos trenes de alta velocidad chocaran en el centro de España, con un saldo de al menos 69 muertos y decenas de heridos.
España choque trenes alta velocidad
"Yo tengo a mi padre que no sé dónde está. Espero encontrarlo, Dios mío", dijo César Vicente, un actor que viajó 495 kilómetros (307 millas) desde su Sevilla natal hasta Toledo en busca de su padre. Pasó la noche con muchas otras familias en un centro religioso convertido en base para los afectados por el desastre.
Vicente estaba con su madre y su tía, quienes también buscaban a César Vicente, que iba sentado en el asiento 13A del tren de RENFE que impactó contra otro operado por la empresa privada Iryo, que se había detenido en las vías. Los familiares desafiaron el frío para dar un breve paseo en una mañana gélida.
"No quiero que esto le pase a nadie, esto es inaguantable", añadió. "Esto es un infierno".
En internet, familiares y amigos inundaron las redes sociales con llamados desesperados en busca de información sobre el paradero de sus seres queridos, publicando fotos o describiendo la ropa que llevaban cuando abordaron los trenes con destino a Sevilla, además de detalles sobre su apariencia física o el asiento en el que viajaban.
En una publicación realizada el miércoles en Instagram, Alejandra Marroquín contó a sus seguidores que su hermana Adriana, que vestía ropa azul oscuro, viajaba en el vagón 8 del tren de RENFE y que no habían logrado comunicarse con ella.
"Seguimos rezando, no sabemos nada", escribió Marroquín en una publicación el jueves por la mañana, mientras equipos de búsqueda con perros rastreadores continuaban buscando a las víctimas.
Familias buscan desaparecidos accidente tren Toledo
"Todo el Estado trabaja para dar una respuesta a los familiares de las víctimas, esclarecer la tragedia y reforzar la seguridad para que esto no vuelva a suceder", declaró a los periodistas el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, el jueves por la mañana.
Este es el segundo desastre ferroviario de alta velocidad del año. En enero, murieron 46 personas después de que un tren se saliera de la vía y se estrellara contra el costado de otro que circulaba en sentido contrario en el sur de España.
La red de alta velocidad se ha considerado uno de los mayores logros de España. Es la segunda más grande del mundo, después de la de China. Hasta este año, no había sufrido un accidente mortal desde que entró en servicio hace más de tres décadas.
Donaciones sangre tras choque tren Castilla-La Mancha
El choque desató una ola de solidaridad
La vida en Urda, un pequeño pueblo de unos 2.500 habitantes al sur de Madrid, se vio trastocada a primera hora del miércoles.
Los vecinos se apresuraron a ayudar en todo lo que pudieron: desde asistir a los heridos hasta preparar bocadillos para los pasajeros ilesos, a muchos de los cuales incluso trasladaron en sus autos desde las vías hasta un pabellón deportivo cercano.
David Gómez, un obrero de la construcción, trabajaba cerca con su hermano y otro compañero cuando oyeron el choque y corrieron a ayudar, contó al diario El País.
"La gente estaba intentando salir por las ventanas (...) hemos cortado unas vallas para poder acceder a la zona y hemos estado curando a las personas con los botiquines que traíamos", relató.
Con 180 personas heridas, de las que 110 fueron trasladadas a hospitales, las autoridades lanzaron un llamado a donar sangre.
La respuesta fue inmediata: solo en Castilla-La Mancha, la región donde ocurrió la colisión, más de 2.000 personas se ofrecieron como voluntarias tras el siniestro.
"Quiero trasmitirle un agradecimiento personal y muy sincero a toda gente que a título personal se ha volcado, empezando por el récord absoluto de donaciones", afirmó el presidente de la región, Emiliano García-Page, quien también agradeció a los 1.300 efectivos de los servicios de emergencia que fueron movilizados.