En un comunicado publicado en la red social Telegram, el EI se responsabilizó del asesinato de Faruq Zarzur al Yuburi, candidato sunita en la lista liderada por el vicepresidente Iyal Alaui, al que califican de “infiel” por participar en los comicios.
El candidato, quien formaba parte de la lista Alianza Nacional y se presentaba por primera vez a unas legislativas, había pedido la víspera a los votantes tener cuidado con los “aspirantes que compran votos” y prometía un gobierno justo y fuerte que se ocupara de los pobres, de las familias de los mártires y de la reconstrucción del país.
A finales de abril pasado, el EI amenazó con atacar los colegios electorales, a los votantes y candidatos durante los comicios del 12 de mayo, en particular a los sunitas, mayoritarios en la región de Mosul pero minoritarios en Irak, que es dos tercios chiita.
Los grupos extremistas sunitas siempre se han opuesto a las elecciones desde la caída del entonces presidente Sadam Husein en 2003 y han intensificado los atentados durante esos periodos.
Cerca de 24.5 millones de iraquíes elegirán el próximo 12 de mayo a 329 miembros del Parlamento entre siete mil 376 candidatos que representan a 320 partidos y coaliciones.
El principal favorito para ganar esas elecciones, el actual primer ministro, Haidar al-Abadi, anunció en diciembre pasado la victoria sobre el EI tras tres años de lucha, aunque advirtió que todavía hay células “durmientes” del grupo yihadista en el país.