EU ataca el sur de Irán; alega “autodefensa”

Mientras Donald Trump afirma que las negociaciones de paz avanzaban satisfactoriamente

Washington.- Las fuerzas armadas de Estados Unidos informaron el lunes que llevaron a cabo ataques en “legítima defensa” en el sur de Irán, incluyendo plataformas de lanzamiento de misiles y embarcaciones que colocaban minas, incluso mientras el presidente Donald Trump afirmaba en redes sociales que las negociaciones estaban “progresando satisfactoriamente”.

Los ataques se realizaron “para proteger a nuestros soldados de amenazas planteadas por fuerzas iraníes”, expresó en un comunicado el capitán Tim Hawkins, portavoz del Comando Central de Estados Unidos, pero aclaró que las fuerzas armadas están “actuando con moderación durante el alto el fuego en curso”.

Por el momento no había más detalles, incluidos más pormenores sobre las amenazas de Irán y lo que esto significa para las negociaciones. Previamente, Trump afirmó que cualquier acuerdo para poner fin a la guerra contra Irán debería incluir el requisito de que varios países adicionales, entre ellos Arabia Saudita y Pakistán, se sumen a los Acuerdos de Abraham, los pactos negociados por Estados Unidos con el fin de normalizar las relaciones con Israel y que se forjaron durante el primer mandato del republicano.

Hizo la propuesta en momentos en que el incipiente acuerdo con Irán enfrenta críticas de otros republicanos que están a favor de una línea más dura hacia Irán.

Trump mencionó a Arabia Saudita y Qatar, diciendo que son países que deben sumarse “de inmediato”, junto con Pakistán, Turquía, Egipto y Jordania. Bahréin y los Emiratos Árabes Unidos se convirtieron en los primeros países en sumarse en 2020.

Escribió que, “después de todo el trabajo realizado por Estados Unidos para tratar de armar este rompecabezas tan complejo, debería ser obligatorio que todos estos países, como mínimo, simultáneamente, se sumen a los Acuerdos de Abraham”.

Los acuerdos son una serie de pactos diplomáticos, económicos y de seguridad creados con influencia de Estados Unidos durante el primer mandato de Trump, originalmente entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, a los cuales siguieron Sudán, Marruecos y, más recientemente, Kazajistán.