CIUDAD DE GUATEMALA.- Estados Unidos ha deportado a Guatemala a casi 2.300 mexicanos este año y envió a decenas más a Honduras, un cambio con respecto a lo que ocurría al inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump cuando estos traslados eran mínimos, informaron las autoridades.
Algunas organizaciones civiles consideran que este giro es una forma de aumentar la presión sobre México, cuyo gobierno reclamó a Washington por la muerte de 17 mexicanos en operativos o bajo custodia de las autoridades migratorias y lidia con constantes exigencias en materia de seguridad. Se conoce, además, cuando Trump ha ampliado los acuerdos con países aliados latinoamericanos para hacer operaciones conjuntas en países de la región contra grupos criminales.
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, confirmó el miércoles por la noche que, en lo que va del año, llegaron al país 2.284 mexicanos deportados desde Estados Unidos en “una escala de tránsito” para llevarlos después a México como parte de “un arreglo” con el gobierno de ese país y sin que esas personas estén bajo ninguna figura de refugio o asilo.