Nueva York.- Mientras las infecciones de coronavirus aumentan en algunas partes del mundo, los expertos vigilan una posible nueva ola de COVID-19 en Estados Unidos y se preguntan cuánto tiempo pasará para detectarlo.
A pesar de que en los últimos dos años ha mejorado el monitoreo de contagios, los expertos señalaron que algunos desarrollos recientes no auguran nada bueno:
- Aunque más personas se están haciendo la prueba rápida de COVID-19 en casa, menos personas se hacen las pruebas de referencia de las que depende el gobierno para contabilizar los casos.
- Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades pronto usarán menos laboratorios para detectar nuevas variantes.
- Funcionarios de salud se enfocan cada vez más en las admisiones a hospitales, que aumentan sólo después de que llegó la ola.
- Al gobierno se le agotan los fondos para vacunas.