BERLÍN.- La lista de países “neutrales” en Europa parece encogerse, dados los pasos de Finlandia y Suecia para unirse a la OTAN.
Como los dos países nórdicos, otras naciones entraron en la Unión Europea por su promesa de unidad política y económica sin tomar partido en las divisiones entre el Oriente y el Occidente que perduraban más allá de la Guerra Fría.
Pero las preocupaciones de seguridad por la invasión de Rusia en Ucrania cambiaron las prioridades para Finlandia y Suecia, que habían defendido la neutralidad durante años, y han hecho que otros países de tradición neutral revisen lo que significa el término para ellos. Finlandia dijo que decidiría en los próximos días si pide la entrada en la OTAN, mientras que Suecia podría seguir su ejemplo, después de un cambio de parecer en la opinión pública de ambos países.
Aunque los miembros de la UE se comprometen a acudir en defensa de sus socios en caso de ataque externo, la promesa se ha limitado en gran parte al papel conforme la fuerza de la OTAN hace sombra al concepto de defensa colectiva en el bloque.
Sin embargo, Turquía aún podría congelar las ambiciones de Finlandia y Suecia de entrar en la alianza. Recep Tayyip Erdogan, presidente del país miembro de la OTAN, dijo que su país “no tiene una opinión favorable” sobre la idea debido al supuesto apoyo de los países nórdicos a milicianos kurdos y otros grupos a los que Turquía considera terroristas.
“Esa es la clave de la neutralidad: Significa cosas distintas para personas diferentes”, señaló el historiador de la Universidad de Ámsterdam Samuel Kruizinga.