Europa y Canadá, frustradas con Pfizer

BRUSELAS.- La reducción en los suministros de la vacuna de Pfizer contra el COVID-19 ha generado frustración desde Europa hasta América del Norte.

Los gobiernos dicen que la demora les está costando un tiempo fundamental durante las primeras etapas del despliegue de las vacunas a los asilos de ancianos y al personal hospitalario.

Italia ha amenazado con tomar medidas jurídicas. El gobierno de la provincia canadiense de Ontario dijo que el director general de Pfizer debería ser perseguido “con un buscapiés”. Y la Unión Europea señaló que “los contratos son para cumplirse”.

Muchas naciones están bajo presión por lo que es visto como un lento comienzo de las campañas de vacunación en comparación con países como Israel y Gran Bretaña. Pfizer agravó el problema el viernes pasado cuando anunció una reducción temporal en las entregas para poder aumentar la producción en su planta de Puurs, Bélgica, que suministra todas las dosis enviadas fuera de Estados Unidos.

La demora, que la farmacéutica dijo podría durar semanas, no sólo afecta el número de personas que pueden ser inoculadas durante ese periodo, sino que también altera los planes que los gobiernos elaboraron para que ancianos y cuidadores recibieran dos dosis necesarias dentro de un estricto periodo de varias semanas.