Nueva York.- No hubo un envío rápido de investigadores de enfermedades. Ni una conferencia de prensa para informar a la población. Tampoco alertas sanitarias oportunas para los médicos.
En medio de un brote de hantavirus que involucra a estadounidenses y acapara titulares en todo el mundo, la principal agencia de salud pública del gobierno de Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), ha estado inusualmente ausente, según varios expertos.
Pero para los expertos, la situación a bordo del crucero no se ha descontrolado porque, a diferencia del COVID-19 o el sarampión o la gripe, el hantavirus no se propaga con facilidad. Han sido los expertos sanitarios de otros países, no de Estados Unidos, quienes se han ocupado principalmente del brote durante la última semana.
“Los CDC ni siquiera están involucrados”, manifestó Lawrence Gostin, experto internacional en salud pública de la Universidad de Georgetown. “Nunca había visto eso”.
Autoridades de salud confirmaron el despliegue de un equipo a las Islas Canarias de España, adonde se prevé que el barco llegue a primera hora del domingo, hora local, para reunirse con los estadounidenses a bordo. Indicaron que un segundo equipo irá a la Base de la Fuerza Aérea Offutt, en Nebraska, como parte de un plan para evacuar a los pasajeros estadounidenses del barco a un centro de cuarentena de la Universidad de Nebraska para su evaluación y vigilancia. Además, los CDC emitieron su primera alerta sanitaria para médicos de Estados Unidos, advirtiéndoles sobre la posibilidad de casos importados.