BEIRUT, Líbano (EFE).- Las familias de las víctimas de la explosión de 2020 en Beirut se congregaron hoy para denunciar la obstaculización de la pesquisa y la doble moral del sistema judicial, después de que varios de sus miembros hayan sido llamados a un interrogatorio por presunto vandalismo durante otra protesta, informó la Agencia Nacional de Noticias (ANN).
Más de dos años después de la deflagración que devastó la capital libanesa, dejando más de 200 muertos y 6,500 heridos, ninguno de los ex altos cargos sospechosos de negligencia en el caso ha sido condenado y la mayoría se han negado a acudir a declarar, impidiendo avances en la investigación.
Sin embargo, cuando esta semana algunos familiares de las víctimas empujaron la verja del Palacio de Justicia y tiraron piedras contra las ventanas de la sede durante una protesta para demandar responsabilidades por la tragedia, las autoridades sí han actuado, criticó Amnistía Internacional (AI) en su cuenta de Twitter.
"Es absurdo ver al Poder Judicial actuando rápidamente para penalizar a familias de las víctimas que estaban demandando justicia por lanzar piedras contra el Palacio de Justicia, cuando casi dos años y medio después de la explosión de Beirut, que destruyó más de la mitad de la ciudad, nadie ha rendido cuentas", lamentó la ONG.
Según la organización, las autoridades libanesas han dejado "muy claro" que van a utilizar "todas las herramientas" a su disposición para "obstaculizar" la pesquisa y "proteger a los políticos imputados en el caso", por lo que llamó a iniciar una investigación internacional.
El juez a cargo de la investigación en el Líbano, Tarek Bitar, no ha podido trabajar en el caso desde hace casi un año debido a estos obstáculos y se temía que hoy mismo fuese decidido su reemplazo, después de que ya su predecesor fuese apartado del proceso a petición de políticos imputados.