Helsinki, Finlandia (EFE).- El Gobierno de Finlandia decidió este jueves prorrogar hasta el 9 febrero las actuales restricciones de entrada al país a los ciudadanos procedentes de naciones con alta incidencia de covid-19, a fin de evitar la propagación del virus desde el extranjero.
"La pandemia sigue creciendo claramente a nivel mundial y el número de infecciones aumenta en la mayoría de países con más rapidez que en Finlandia, por lo que aún no se justifica una suavización de las restricciones", señaló en un comunicado el Ministerio de Interior finlandés.
De este modo, Finlandia mantiene su estricta línea respecto al tráfico transfronterizo y aplicará al menos un mes más las limitaciones vigentes a todos los viajeros que llegan de países con más de 25 casos por cada 100,000 habitantes en las últimas dos semanas.
En estos momentos no hay ningún país europeo con una incidencia tan baja, ni siquiera la propia Finlandia, por lo que las restricciones a los viajes turísticos a la nación nórdica y los controles fronterizos afectan a la totalidad del continente.
No obstante, sí permite la entrada de viajeros por trabajo u otros motivos considerados esenciales procedentes de Andorra, Bulgaria, Chipre, Croacia, Irlanda, Mónaco, Reino Unido, Rumanía y San Marino, aunque se recomienda que guarden una cuarentena de diez días o se hagan dos pruebas PCR.
Los residentes de las zonas fronterizas con Suecia y Noruega también pueden entrar en territorio finlandés por los mismos motivos y sin guardar cuarentena, al igual que los numerosos ciudadanos estonios que trabajan en el país nórdico.
Las únicas naciones del mundo que están exentas de las restricciones por covid impuestas por Finlandia son Australia, Nueva Zelanda, Ruanda, Singapur y Tailandia.
Al mismo tiempo, el Gobierno finlandés prorrogó la recomendación a sus ciudadanos para que eviten realizar viajes innecesarios al extranjero, salvo a aquellos países que no impongan limitaciones de entrada.
Finlandia es actualmente el segundo país europeo con menor incidencia de covid-19, con 60 casos por 100,000 habitantes, sólo por detrás de Islandia, que acumula 43.7.