En la víspera de la Navidad, zoológicos del mundo buscaron la manera de hacer partícipes de los festejos a sus animales, a quienes entregaron diversos obsequios.
En el Zoológico de Londres, ejemplares de lemures, monos y otras especies interactuaron con la decoración navideña y disfrutaron de algunos bocadillos que les proporcionaron sus cuidadores.
Algo similar ocurrió en el Zoológico Adelaida, en Australia, donde la orangután Puspa examinó un juguete de Navidad, consistente en una frazada. Suricatas y el panda Wang Wang también obtuvieron presentes por adelantado.
En el Zoo de Berlín hubo algunas uvas para las suricatas, quienes se divirtieron retirándolas de la casa de jengibre hecha con cartón, mientras que un insecto subió a un pequeño trineo de madera y los pandas Meng Xiang y Meng Yuan se entretuvieron con una pelota de bambú.
También para los animales del zoológico de Cali, en Colombia hubo sorpresas: monos araña jugaron con un árbol de Navidad con frutas; un mico maicero mordió una bota de Navidad con frutas; las suricatas jugaron con una caja de regalo con insectos; una pantera obtuvo una caja de regalo en cuyo interior había pescado; un oso recibió una caja con frutas y para un león hubo también un regalo especial: una caja con carne, mientras que un papión disfrutó la jornada lamiento un bastón navideño cubierto de miel.