Francés cruza el Pacífico para sensibilizar sobre contaminación plástica

Desde hace más de 40 días, en los cuales ha nadado unos 370 kilómetros durante ocho horas diarias, el francés Benoit Lecomte cruza el Pacífico para entender cómo la contaminación afecta a los océanos, una travesía que prevé concluir en septiembre próximo.

Lecomte, junto con su equipo The Vortex Swim, se embarcaron en esta misión desde Hawai hasta San Francisco para explorar al máximo la contaminación en el océano, en un viaje que inició en junio pasado y del cual quedan registros en redes sociales, así como en su sitio web.

Ben no es ajeno a los océanos, ya que en 1998 con 31 años de edad se convirtió en la primera persona en nadar a través del Océano Atlántico desde la península Cape Cod, Massachusetts, Estados Unidos, hasta la localidad de Quiberon, Francia.

En diciembre de 2018, Ben fue el primero en intentar nadar desde Tokio, Japón, a San Francisco, California, para crear conciencia sobre la salud de los océanos; sin embargo, después de 165 días en el mar, junto con su equipo decidió cancelar el viaje debido a daños irreparables en la vela mayor.

Ahora, de acuerdo con su sitio web y después de “experimentar la pesadilla de la contaminación plástica todos los días durante su último cruce del océano, Ben está más comprometido que nunca a utilizar su pasión para crear conciencia e inspirar un cambio de nuestra relación con el plástico”.

“Dejando a un lado su intento de récord mundial de ensueño, Ben decidió centrar sus esfuerzos en ser una voz para nuestros océanos y descubrir el mito del Gran Parche de Basura del Pacífico”, señaló.

Después de levantar las velas en Hawai, la tripulación navega en lo que algunos llaman el "continente plástico" y descubrió una niebla de contaminación microplástica.

En promedio halla más de una pieza de plástico flotando cada tres minutos y la cantidad aumenta mientras recaban muestras para sus socios científicos de la Universidad de Hawai, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) y Scripps Institution of Oceanography, entre otros.

Refirió que durante una de sus ocho horas de natación al día, Lecomte se unió a dos cachalotes y su bebé, nadando a menos de 10 metros de distancia, pero que al mismo tiempo su tripulación recolectó más de tres mil fragmentos de microplásticos después de 30 minutos de filtración en esa zona.

“Uno de mis días favoritos, compartí este momento único con un grupo de ballenas en medio del océano. Desafortunadamente, ese mismo día recolectamos una gran cantidad de microplásticos. Es triste ver a estas criaturas nadando en áreas donde la concentración de plástico es muy fuerte, imaginando el efecto que debe tener sobre ellos”, dijo.

“Debido al ritmo de natación de Ben, la expedición es una oportunidad única para que los científicos recopilen un conjunto de datos de alta definición. Con la ayuda de otro equipo científico en tierra que rastrearán los movimientos de grandes escombros, etiquetarán y recolectarán todo lo que puedan en el camino”, señaló en su página en Internet.

Apuntó que “la tripulación recolectará desechos marinos, microplásticos y microfibras, así como muestras biológicas. Además de las muestras de expediciones anteriores, esta colección completará el primer conjunto de datos trans-pacífico sobre contaminación plástica y ayudará a los científicos a aprender más sobre sus consecuencias en la vida marina y la salud humana”.