París, Fra.- Con huelgas y manifestaciones masivas en las calles, cientos de miles de franceses secundaron la llamada a la movilización lanzada por los sindicatos contra la reforma del sistema de pensiones propuesta por el Gobierno del presidente Emmanuel Macron, decidido a aprobarla a pesar del fuerte rechazo popular.
“La movilización es la imagen de lo que leemos en las encuestas, es decir, que una gran mayoría de los ciudadanos de este país están en contra de esta reforma”, afirmó Philippe Martínez, secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT) francesa, desde la cabecera de la multitudinaria manifestación organizada en París.
Algunos de los manifestantes causaron incidentes y destrozos fueron detenidas 38 personas.
La de París fue la demostración de músculo más importante de la jornada de protestas, que se extendieron también por toda Francia, desde Marsella a Nantes.
A nivel nacional, los sindicatos estiman que se logró sobrepasar el objetivo de dos millones de manifestantes, en tanto que el ministerio del Interior rebajó la cifra a 1,1 millones de personas.
“El mensaje es claro: No al aumento del tiempo de cotización y no al retraso de la edad legal de comienzo de la jubilación. Es simple”, recalcó a EFE Martínez.
Junto a las manifestaciones, además, hubo huelgas que se dejaron sentir de forma especial en sectores como el del transporte público, que funcionó con notable lentitud en los ferrocarriles y en las grandes ciudades, o la educación.
Las manifestaciones han sido “importantes”, reconoció al final de la jornada el ministro de Trabajo, Olivier Dussopt, en declaraciones a la radio RTL, en las que indicó que se trata de una cuestión “sensible” para los franceses.
Los dos principales ejes del proyecto, que el Ejecutivo defiende como imprescindible para el equilibrio financiero del sistema, son el retraso de la edad mínima de jubilación de 62 a 64 años para 2030 y el aumento del periodo de cotización de 42 a 43 años para 2027 (hasta ahora previsto para 2035) para disfrutar de la pensión completa.
A pesar de las manifestaciones masivas, Macron, que se encontraba en Barcelona para una cumbre hispano-francesa, afirmó que el Gobierno no va a dar marcha atrás a la reforma.
“Si queremos ser justos entre las generaciones y salvar nuestro sistema de reparto, debemos hacer esta reforma”, afirmó.