París, Fra.- Tras más de cinco semanas seguidas de manifestaciones, las agresiones a policías y gestos antisemitas registrados en las últimas protestas de los conocidos “chalecos amarillos” han llevado al Ejecutivo francés a endurecer su discurso contra la radicalización de ese movimiento.
“El funcionamiento de nuestras instituciones exige una vuelta al orden, que cesen esas provocaciones, esas declaraciones a veces teñidas de antisemitismo, esa violencia, esa voluntad de destruir y de atacar deliberadamente a las fuerzas del orden”, indicó este lunes el primer ministro, Édouard Philippe.
Su llamamiento se produjo tras haber visitado en París a un grupo de agentes agredidos este sábado en los Campos Elíseos.
El vídeo de su ataque, difundido en las redes sociales, fue uno de los que marcaron la última protesta: algunos manifestantes volcaron sus motos y otros les lanzaron adoquines y patinetes eléctricos, una situación que llevó a un policía a apuntar a los agresores con su pistola para intentar dispersarlos.
La investigación por actos de violencia contra agentes no ha implicado ninguna detención.