Las aeronaves de los bomberos han estado haciendo un vuelo tras otro, arrojando agua y retardante de color rosa brillante para proteger el centro turístico de Lake Elsinore y otras comunidades a medida que el fuego se propaga a través de la densa y seca maleza del Bosque Nacional de Cleveland. Lake Elsinore, en el condado Riverside, está a unos 113 kilómetros al sureste de Los Ángeles.
Los bomberos dejaron arder algunas laderas, bajo su mirada atenta, como una forma de reducir material combustible y hacer más difícil que las llamas salten por encima de las carreteras hacia las comunidades, en caso de que los vientos repunten.
El incendio empezó el lunes en el cañón Holy Jim, donde quemó una docena de cabañas. Una casa más se perdió el jueves, mientras los bomberos se las ingeniaban para defenderse de las llamas que acechaban cuesta abajo y llegaban hasta los patios de las casas.
No se incendiaron más casas el viernes, pero unas 20.000 personas permanecieron bajo órdenes de evacuación.
El hombre acusado de iniciar deliberadamente el fuego apareció en la corte el viernes, pero su comparecencia fue pospuesta.
Forrest Gordon Clark, de 51 años y residente del cañón Holy Jim, fue acusado de incendio provocado y otros delitos, por lo que podría ser condenado a pasar el resto de su vida en prisión.